sábado, 4 de julio de 2020

Hilda y Gerda (Relato para el #OrigiReto2020)

Hilda y Gerda


Érase una vez dos hermanas gemelas llamadas Hilda y Gerda. Siempre habían vivido en la ciudad, pero cuando llegaron los primeros rumores de la enfermedad, sus padres las enviaron al campo. Gerda tenía asma y se decía que eso podía empeorar la enfermedad. Cuando las noticias llegaron, resultó que los niños eran inmunes a la enfermedad, pero ya era demasiado tarde para que las hermanas volvieran con sus padres. Para nosotros, eso fue una suerte, porque es en el campo donde empieza esta historia.

Hilda y Gerda nunca antes habían vivido en el campo y la casa de Tía Frigg les había parecido grande y vacía. Tía Frigg era una profesora que vivía sola, y pronto las hermanas se acostumbraron a su nueva casa. Al principio no habían sabido cómo tratar a Tía Frigg, a la que no habían visto nunca antes y que parecía no saber nada de ellas.

—¿Cómo os llamabais? —había preguntado el primer día—. No me acuerdo mucho de vosotras, aunque fui a visitar a vuestra madre al hospital cuando nacisteis.

A Hilda aún se le aceleraba el corazón al recordar ese día, pero desde entonces, Tía Frigg había sido buena con ellas. Se pasaba el día en su despacho, pero siempre se aseguraba de que las dos hermanas estuvieran bien cuidadas y les daba clases que les hacían doler la cabeza pero que sus padres insistían en que eran ideales. Tía Frigg se iba también una mañana entera cada semana, a comprar al pueblo más cercano. Precisamente es en una de estas mañanas que nos encontramos al inicio de esta aventura.

Tía Frigg se había ido a comprar y Hilda y Gerda estaban terminando de desayunar. La mañana de la compra era emocionante, porque era la única mañana que podían hacer ruido sin estorbar el trabajo de su tía. Solían jugar a superhéroes o a las brujas, corriendo y gritando por toda la casa, pero esta vez no se estaban decidiendo. Estaban un poco cansadas de estar en la casa, pero no podían salir solas.

—¡Ya sé! Jugaremos a los investigadores —sugirió Hilda—. Un detective y una policía tienen que resolver el misterioso caso de… No sé, de algo.
—No sé… Yo… No quiero ser…
—¿Quieres ser la mujer policía? Yo puedo ser el señor investigador, me puedo pintar un bigote si quieres.
—Oh, bueno, ¡vale! Podemos resolver el misterioso caso de… ¡los deberes desaparecidos!

Y, con estas palabras, ambas hermanas estaban corriendo por la casa, buscando detrás de muebles, gritando y riendo. No habría sido de extrañar que rompieran algún jarrón o alguna figura, pero Tía Frigg no era de las que tenía decoraciones caras en casa, así que, por suerte, nada terminó roto. Lo que sí sucedió fue que las hermanas encontraron, dentro de un armario vacío y lleno de telarañas, un libro viejo y polvoriento. Parecía mucho más antiguo que la casa, con su cubierta de cuero y sus páginas gruesas. Hilda tocó el engarzado metálico que mantenía las tapas cerradas y el libro se abrió, dejando una cubierta en las manos de cada hermana. Fascinadas, observaban los detalles de la página ilustrada en la que se había abierto el libro, cuando dejaron de sentir el suelo bajo sus pies y empezaron a caer.

El suelo del bosque era suave y Hilda no recordaba el momento en que había dejado de caer. Estaba en un bosque, eso estaba claro, pero no se parecía a los bosques que se veían en las montañas desde casa de Tía Frigg. Los árboles no eran los mismos. ¿Y dónde estaba Gerda?

—¡Hilda! ¡Hilda! ¿Estáis ahí?
—¡Gerda! ¡Estoy aquí!
—¡Hilda!
—¡Ya te veo! ¡Hermana!
—Oh, Hilda, ¿qué nos habrá pasado? Quiero volver a casa…

Así estaban hablando las hermanas, lamentándose de su destino y gritando, cuando una mujer mayor, encorvada por los años y la bolsa que le colgaba a la espalda, llegó hasta ellas. Sin verla, ambas hermanas estaban abrazándose y animándose. La anciana se apoyó en un árbol, mirándolas, hasta que se sintió con suficiente fuerza como para hablarles a las jóvenes.

—¿Os habéis perdido, muchachas? No es buena idea ir gritando por el bosque.

Ambas hermanas saltaron, sorprendidas. Hilda, en posición de defensa, se interpuso entre la anciana y su hermana, que observaba a la mujer con curiosidad.

—Tranquilas, que no os haré daño. Sólo estoy interesada en encontrar algunas hierbas. Si queréis, podéis ayudar a una pobre anciana y, a cambio compartiré con vosotras mi cena y mi cabaña, esta noche. ¿Qué decís?

Con pocas otras opciones, las hermanas accedieron. Mientras Hilda sujetaba la pesada bolsa de la anciana, ésta le daba instrucciones a Gerda sobre cómo cortar las plantas. Así, al cabo de poco rato llegaron a la linde del bosque, donde les esperaba una pequeña cabaña. La anciana entró primero y pronto estaban las tres sentadas cerca del fuego, observando el puchero hirviendo.

—Dejadme adivinar. No sois de por aquí. Vuestro mundo es muy diferente, y queréis volver. —La sorpresa de las gemelas fue suficiente para la anciana, pero aún y así les dejó hablar.
—¿Cómo lo sabe? —susurró Gerda.
—Antes sucedía más, pero cada vez es más raro. Pero lo puedo ver en vuestras extrañas ropas. ¿Supongo que querréis volver a casa?
—¡Muchísimo! —respondió rápidamente Hilda, que estaba muy cansada de llevar la bolsa todo el día.
—¿Y tú, aprendiza?
—Yo… ¿Aprendiza?
—Estoy dispuesta a enseñarte todo lo que sé. He visto hoy que tienes madera, tu forma de seguir mis consejos… Tienes madera de bruja, hija.
—Yo… No creo que pueda… No soy…
—Lo veo en tus ojos, aprendiza. Tienes todo lo que hay que tener, incluyendo ser una chica.
—Señora, apreciamos mucho lo que ha hecho por nosotras, y especialmente que trate bien a mi hermana. Pero tiene nombre, se llama Gerda. Y no es su aprendiza.
—Hilda tiene razón. No puedo abandonarla. ¡Hemos estado siempre juntas!
—En ese caso, ayudadme con mi última tarea del día y mañana os llevaré a ver a alguien que os podrá ayudar. ¡Pero tengo que tener la poción, o no nos dejarán pasar!

Cuando esa noche se fueron a dormir, delante del fuego, a ninguna de las dos hermanas le pareció duro el suelo: estaban demasiado cansadas. Pasaron el día siguiente andando, aunque la bruja se negaba a decirles dónde iban. No se encontraron a nadie más en todo el día y no fue hasta bien entrada la tarde que la anciana les dijo que estaban llegando. En silencio, como llevaban todo el día, siguieron a la bruja hasta una cascada. Hilda miraba a su hermana, que estaba observando maravillada el entorno, y se preocupó por su decisión, no por primera vez en ese día. Estas brujas no le inspiraban nada de confianza, pero a la vez, la anciana había tratado tan bien a su hermana. Eso no era normal. De hecho, la única otra persona que había tratado tan bien a Greda era, precisamente, Tía Frigg. ¡Oh, Tía Frigg estaría tan preocupada! ¡Habían desaparecido casi dos días enteros!

—Hilda, no te preocupes. Verás que pronto volveremos —susurró Gerda, sobresaltándola—. Mira, la anciana está hablando con esa otra bruja. No puedo oírlas, pero seguro que pronto vamos a volver a casa. Y yo voy a volver contigo. —Y, con esas últimas palabras, Gerda le estrujó la mano a su hermana, haciéndole sonreír.

Era verdad, ahora que Hilda se fijaba, que la anciana estaba hablando con alguien. Parecía una mujer menos mayor que la bruja, aunque había algo acerca de ella que le ponía los pelos de punta. Gerda estaba convencida que esta era otra bruja, una más poderosa. Desde donde estaban, no podían oír nada, pero sí que vieron a la anciana sacar todas las botellitas de cristal que había guardado cuidadosamente en su bolsa esa mañana, incluyendo las que contenían la poción de la noche anterior. Una vez las hubo puesto delante de su interlocutora, las botellitas brillaron y desaparecieron. Las hermanas se miraron, sorprendidas, y fue entonces cuando la anciana las llamó.

—Gerda, ¿estás segura de que quieres irte?
—Sí, anciana. Hemos estado ausentes mucho tiempo. No quiero separarme de mi hermana, y nuestra familia estará preocupada, especialmente Tía Frigg.
—En caso de ser ese tu deseo… Escúchame bien. Las aguas de la cascada se abrirán y tenéis que atravesarlas rápidamente. El portal no durará mucho. Cogeos de la mano, como vinisteis, y esta vez no os soltéis en el camino. Con suerte, todo estará bien. Y ahora, ¡partid! Se acerca la hora.

Nerviosas, Hilda y Gerda se colocaron delante de la cascada, con el agua hasta los tobillos. Lanzando una última mirada a la anciana, que las estaba despidiendo, y a la otra bruja, que estaba moviendo las manos bajo el rojo atardecer, se prepararon para volver. Apretando la mano de su hermana, Hilda observó cómo se abrían las aguas de la cascada. Juntas, de la mano, las gemelas cruzaron el arco y, notando las salpicaduras del agua en la cara, empezaron a caer otra vez.

Gerda estaba levantándose del suelo, aún aferrada a Hilda, cuando se dio cuenta de que el libro no estaba. Estaban en la habitación vacía, con el mueble abierto, pero el libro no estaba. Soltando despacio la mano de su hermana, que también se había levantado, estaba preguntándose si comentarlo o no cuando oyeron la puerta de la entrada abrirse.

—¡Hilda! ¡Gerda! ¡Ya estoy en casa! ¿Podéis venir a ayudarme a entrar la compra? He traído muchas cosas que pesan: harina, pan, pasta, arroz, las maletas de vuestros padres…

Con una sonrisa y volviendo a cogerse de la mano, Hilda y Gerda bajaron corriendo a ver a su querida Tía Frigg y a sus padres, que por fin podían venir a verlas. Salieron felices, y nunca volvieron a preocuparse por el armario ni por el libro, aunque ambos seguían exactamente como ellas los habían encontrado horas atrás.



FIN

  • Este relato forma parte del Reto de Escritura #Origireto2020, organizado por Stiby, de Sólo un capítulo más, y Katty, de La Pluma Azul de KATTY.
  • Este relato, de 1644 palabras, corresponde al objetivo principal 9. Cuenta un relato en el que la magia tenga un papel importante.
  • También cuenta con la referencia a un Cuento o Leyenda (objetivo secundario 1): A. Hansel y Gretel.
  • También sale una Criatura del Camino (objetivo secundario 2): II. Brujas/hechiceros.
  • Para esta historia se incluyen los objetos 17, una poción, y 23, magia.
  • Objetivos anuales:
    • Este relato tiene a una protagonista femenina, dando 5/3 para Rosa Insolente.
    • También pasa el test de Bechdel, siendo 4/2 para Sororidad.
    • Tiene representación LGB[T]+ o de minorías, siendo 4/3 para Tríada.
    • Es un relato de fantasía, cumpliendo 4/2 para Doble Dragón (3/1 relato de fantasía y 1/1 de cifi).
    • Dentro de la fantasía, se ubicaría en la fantasía doméstica, cumpliendo 3/6 para mi objetivo personal: Escribir 6 relatos de diferentes subgéneros dentro de la fantasía.
  • Podéis encontrar el resto de mis entradas para el #Origireto2020 aquí.

domingo, 21 de junio de 2020

Reseña: La Revolución Feminista Geek, de Kameron Hurley



Ficha técnica:



Título: La Revolución Feminista Geek
Título Original: The Geek Feminist Revolution
Autora: Kameron Hurley
Año de publicación: 2016
Páginas: 320
Género: No-ficción, ensayo
Sinopsis: Ésta es una colección de ensayos de Kameron Hurley sobre feminismo, la cultura, experiencias personales, las relaciones de poder o las redes sociales. Comprende numerosas entradas de su blog, así como ensayos escritos específicamente para este libro.
Con un estilo beligerante y directo, al tiempo que cuidadosamente elaborado, reflexiona sobre cuestiones como la lucha contra la invisibilización de las mujeres, la perseverancia necesaria para progresar como escritora, la importancia del cambio cultural... que encuentran eco en muchas personas, interesadas o no en la cultura geek. Su escritura elocuente, provocadora y brutalmente honesta es universal.


Reseña:


Kameron Hurley es una escritora, publicista y experta académica en movimientos de resistencia y guerrilla. Con títulos académicos en historia y el prestigioso cursillo de Clarion West de escritura a sus espaldas, Lleva publicando historias cortas en diversos medios desde 1998, pero su primera novela, La guerra de Dios (God's War), se publicaría en 2010, ganando varios premios. En 2014, su artículo "'We have always fought': Challenging the 'Women, Cattle and Slaves' Narrative" ganó el Hugo a Mejor Obra Relacionada. Fue entonces cuando se le ofreció la oportunidad de recopilar sus artículos más importantes, incluyendo algunos anteriormente inéditos, en esta obra.

La Revolución Feminista Geek es una recopilación de artículos, centrados en el feminismo pero sin tratarse de teoría feminista. Con 37 artículos divididos en 4 apartados, la mayoría de estos no son extremadamente largos. Es ideal para ir leyendo en espacios cortos de tiempo, precisamente como una entrada de blog. Y eso se debe, mayoritariamente, a que son entradas de blog. Con un lenguaje ligeramente más literario y contenido inédito, estos artículos están preparados para ser leídos de forma individual, lo cuál lleva a cierta repetición de algunos comentarios contextuales. Si bien a alguna gente le podría parecer incómodo, para mí ayuda a cohesionar la recopilación.

El feminismo de Hurley es excepcional: académicamente coherente pero centrado en el activismo, con conciencia de clase, tratando las diferencias entre una persona sana y alguien con una enfermedad crónica, con conocimientos de racismo e interseccionalidad, históricamente coherente pero centrado en la actualidad y las redes sociales y, sobre todo, muy enfadado. Por que Hurley es una mujer que está harta del machismo, del capitalismo neoliberal, del racismo, de las desigualdades, y tiene una visión muy clara de cuál es la posición que deberían estar tomando las personas con influencia dentro del mundo de la literatura: cambiar el mundo, pero para mejor.

Es precisamente esa combinación de rabia y determinación, conocimiento y acción, realismo y esperanza, que hacen a esta antología tan importante. Realmente no trata ningún tema novedoso: si queréis teoría feminista, este no es el libro. Pero considerar que este libro no es importante por no aportar nada nuevo, cuando recopila una gran cantidad de artículos e ideas importantes, es caer en la trampa del machismo, donde las voces femeninas sólo son importantes si aportan algo nuevo. Las voces femeninas son importantes incluso aunque sólo recopilen, aunque sólo aporten rabia y determinación. Y, por eso, considero que este es un libro que es importante leer, y examinar los pensamientos de une misme al hacerlo.

Espero no haberos aburrido con una reseña más larga de lo habitual, y no olvidéis comentarme vuestras impresiones. ¡Hasta la próxima!

sábado, 13 de junio de 2020

Reseña: La Otra Fantasía Medieval, VVAA



Ficha técnica:


Título: La Otra Fantasía Medieval
Antóloga: Laura Morán Iglesias
Publicado en: Lektu
Año de publicación: 2019
Páginas: Páginas
Género: Fantasía, fantasía medieval
Sinopsis: Brujería, dragones y princesas es lo que podría definir la fantasía medieval. Pero, si existen los elfos y los magos, si somos capaces de inventar reinos desconocidos y de invocar demonios, ¿por qué no somos capaces de imaginar una fantasía medieval libre de machismo?
Desde las ambientaciones más clásicas al medievo hawaiiano, los distintos relatos nos presentarán bibliotecas mágicas, reinos olvidados, compañías de mercenarias y grupos de aventureras que no dejarán indiferente a nadie.
Esta es la prueba de que se puede hacer una fantasía medieval diferente y, al mismo tiempo, manteniendo su esencia.


Reseña:


La Otra Fantasía Medieval es una antología disponible gratuitamente en Lektu. Tal como se indica en el prólogo, por la antóloga, Laura Morán Iglesias, surgió de un artículo de Todas Gamers, criticando la posición de las mujeres en el videojuego de The Witcher 3. Viendo la reacción de la gente a la hora de asumir que toda la fantasía medieval debería ser machista, surgió en 2016 esta idea, que proponía una antología de relatos con dos únicas condiciones: ser fantasía medieval, y no contener nada de machismo. En el propio post original se mencionan casos de machismo que erradicar como la sexualización de las mujeres, los pasados traumáticos, la vejación y el menosprecio, todo elementos a combatir en la obra resultante. La antología fracasó estrepitosamente en ese objetivo.

La mayoría de los relatos (22 de 29) contienen machismo, a diferentes niveles. Pero primero, los números: Valoré todos estos relatos de forma individual, de 0 a 5, y la media aritmética fue de 1'1. Se incluyen en esta antología 2 relatos de autores masculinos con protagonistas también masculinos, 6 relatos de autoras con protagonistas masculinos y un relato de une autore con un protagonista masculino. En cuanto a las protagonistas femeninas, se dividen así: 6 escritas por autores masculinos, y 14 por autoras. Recuento total: 9 protagonistas masculinos y 20 protagonistas femeninas; 8 autores masculinos, 1 autore no-binarie y 20 autoras. Y, sin embargo, la calidad no acompaña.

Estos 22 relatos anteriormente mencionados están llenos de ataques contra las mujeres, desde macromachismo, heteropatriarcado y maltrato a las mujeres, llegando a la muerte de la mayoría de éstas en la mayoría de relatos, a la sexualización, la repetición de los roles de género tradicionales, la asociación de mujeres sólo como madres, los insultos basados en el género (cosas como puta, por ejemplo, entrarían aquí), la masculinización de todas las mujeres guerreras u otras microagresiones y elementos machistas. Además, está el delicado tema, mencionado en la propia convocatoria, de que "No buscamos relatos que denuncien el machismo, sino que sean capaces de llevarnos a un mundo en el que no sea un problema." Por lo tanto, está claro que ni la antóloga (cuyo relato contiene machismo) ni el jurado cumplieron con el objetivo que designaron en su propuesta inicial, es decir: "me reservo el derecho a dejar cualquier relato fuera que no cumpla la única condición: que no exista el machismo." Obviamente, esa condición no se cumple a lo largo de la antología.

No es el único problema con el que esta antología cuenta. Algunos de estos relatos anteriormente mencionados también incluyen otros tipos de contenidos que me parecen insultantes en una obra que supuestamente debería estar rompiendo con el status quo: racismo, xenofobia, homofobia, capacitismo, clasismo y una cierta complaciencia con el sistema actual, cosa que, si habéis estado siguiendo este blog, sabréis que considero horrible. Más allá de la falta del contenido social prometido, la mayoría de estos relatos carecen también de calidad literaria e innovación, algunos de ellos siendo bastante obvios en sus elecciones de "tomar prestados" elementos de obras referenciales del género como son El Silmarillion, de Tolkien, o La Princesa Prometida, de Goldman.

Por supuesto, no todo ha sido horrible. Después de todo, he dicho que la media aritmética (sobre 5, con la nota mínima siendo un 0) me sale de 1.1, así que... Hay 7 relatos que salvaría (y otras reseñantes salvarían más). No sólo los salvaría: los publicaría. Se trata de 7 relatos que, para empezar, cumplen la premisa y que, además, están bastante bien escritos. Mis favoritos son "Té de frutas para la medianoche," de Celia Añó, y "El secreto de la Reina Polilla," de Enerio Dima. También se merecen una mención de honor "Alma," de G.G. Lapresa; "Por una amiga," de Rocío Vega, y "La calle de la serpiente," de Vimes. También salvaría los relatos de María José de Juan y Raquel Laforet, aunque tengo mis reservas. En resumen, me parece una antología mal organizada, que desluce mucho los relatos buenos que sí cumplen con una premisa que merecía un resultado general mucho mejor.

No me siento feliz escribiendo reseñas negativas, mas viendo la puntuación que tenía el libro en GoodReads (más de 4 estrellas antes de la LC organizada dentro del #InsolenteBingoVioleta), era necesario advertir a futures lectores sobre los contenidos reales de esta obra. Si, por casualidad, algune autore llega a este blog y quiere una charla personalizada, por supuesto, estoy disponible por privado.

Y, a todes les lectores que habéis llegado hasta aquí, os agradecería un pequeño comentario con vuestras propias impresiones sobre la obra. ¡Muchas gracias!

domingo, 31 de mayo de 2020

A les investigadores (Relato para el #OrigiReto2020)



Lamento haber tenido que reunirles hoy, sabiendo que estarán todes ansioses por volver a sus vidas previas a esta situación, mas debo terminar de aclarar algunos elementos antes de la lectura del testamento, como indica la ley. Como sabrán, la muerte de la víctima sigue en proceso de investigación. Es decir, la investigación de su asesinato.

¡Asesinato! Sí, asesinato. Comprendo su sorpresa, puesto que todes ustedes hicieron el esfuerzo de considerarlo un suicidio. “Pero señora doña detective,” dirán todes, “la policía ya dijo que ninguno de nosotros podía ser sospechoso.” Y es verdad. Eso se dijo. Pero recapitulemos y analicemos los datos, como es mi trabajo, ¿sí?

La noche del 23 del pasado mes se estaba celebrando una fiesta en esta misma casa, la de la víctima. Un baile, de hecho, han puntualizado en las entrevistas. Organizado por ella misma, se trataba de celebrar la muerte de dos célebres escritores europeos siguiendo una tradición propia de la nacionalidad de la Ilustrísima. ¿Correcto? Perfecto.

Según las notas de les inspectores, les invitades empezaron a llegar sobre las 19:00. Sin embargo, usted, Paula, llegó a la finca una hora antes, a las seis. La anfitriona le recibió y juntas fueron a arreglar la cocina. Usted se quedó supervisando los preparativos de los aperitivos y el bufé, y afirma no haberla vuelto a ver en vida.

El resto fueron llegando entre las 18.45 y las 19.30, cuando llegó le últime invitade, doñe Naj, acompañade de su pareja, don Luis. ¿Correcto? La Ilustrísima se pasó todo el rato recibiendo a les invitades, que ustedes nos han informado que estaban obligades a traer una rosa. A cambio, ella les daba personalmente un libro a cada une, así que todes ustedes salieron de la ceremonia con un ejemplar firmado de la última novela de la Ilustrísima, ¿correcto?

Después pasaron al propio baile, donde se servía la comida preparada por doña Paula y sus empleades. Aún y así, usted no volvió a ver a la Ilustrísima. Se quedó en la cocina, ¿correcto? Y entonces fue cuando el resto de ustedes tuvieron tiempo de socializar, hablar con la Ilustrísima y bailar, hasta que a las 21.00 la Ilustrísima desapareció. Durante ese tiempo, la Ilustrísima apenas comió, han indicado varies invitades, y usted, don Fernando, menciona que poco antes de desaparecer la Ilustrísima mencionó encontrarse mal, con dolores de cabeza, quejándose de calor y la cantidad de luces, ¿cierto? Luego, a las 21.48 oyeron un grito cuando doña Alicia, sacando la basura, se encontró a la fallecida entre un matorral de rosas. Hasta aquí, todes están de acuerdo con los datos, ¿verdad?

Perfecto. Ahora es cuando realmente vamos a desenredar este misterio. No, no hablen todes a la vez que no les entiendo. Si me dejan hablar, verán que sí que hay un misterio que desenterrar. Si bien el examen médico preliminar indicó que la víctima había muerto de un infarto, en casos como este es obligatorio realizar el examen completo, y éste resultó… Problemático. No voy a leerles la composición química de la sangre de nuestra víctima, pero se encontraron niveles anormales de arsénico y de cloruro de potasio y, en un examen aún más detallado, también restos de belladona. Sí, doña Alicia, eso son venenos. Está bastante claro que alguien intentaba matar a la víctima, según estos resultados. Lo que estoy viniendo aquí a explicarles es quién y porqué, si tienen a bien de escucharme hasta el final y dejar de interrumpirme.

Entonces es cuando se inicia el verdadero misterio. Verán, en una investigación a fondo de la muerte de alguien como la Ilustrísima, es importante analizar todo lo disponible tanto en su lugar de fallecimiento como en su vivienda, que aquí significa la mansión entera. Encontramos entre sus pertenencias, no muy escondida, una carta “a les investigadores de mi fallecimiento.” No voy a darles toda la información contenida en ella, pero sí que voy a recordarles que, quizá, envenenar a una escritora famosa por sus novelas detectivescas no fuera la mejor idea. Así que, procedamos a desmontar el caso, ¿les parece?

La Ilustrísima estaba siendo expuesta a una cantidad de arsénico no-letal a largo plazo desde, aproximadamente, las navidades pasadas. Llevaba meses presentando síntomas de envenenamiento: debilidad general, pigmentación de la piel y, especialmente, problemas gástricos relacionados con la falta de apetito y dificultades con la digestión. Si bien ella era consciente de ello, fue incapaz de encontrar la fuente de dicho envenenamiento, dado que no era alimenticio. Al ritmo al que estaba progresando su enfermedad, le quedarían pocos meses de vida cuando fue asesinada.

Fueron esos problemas gástricos los que la salvaron de la muerte por belladona. Según el informe toxicológico, la dosis no fue suficiente como para asesinarla, si bien sí que le añadiría varios problemas añadidos, es decir, la fiebre y la sensibilidad a la luz que desarrolló sobre las 20:45. Con problemas gástricos, debilidad genérica, fiebre, sensibilidad a la luz y quizá algún otro síntoma que no fue detectado cuando la Ilustrísima aún vivía, nuestra víctima salió al jardín, donde murió por una inyección de cloruro de potasio, que imita un ataque al corazón, cayéndose encima de los rosales que rodean la vivienda.

Con estas nuevas informaciones, creo que estamos preparades para reconstruir la velada, ¿no creen? Pues adelante. Antes de la velada, y como cada jueves por la mañana, don Fernando llegó a la casa a las 11:00 de la mañana para ocuparse de las labores de jardinería. Como cada mañana, regó las plantas, puso trampas para ratones cerca de la cocina y siguió con sus tareas, que incluían hacer el mantenimiento mensual de la fuente de agua del despacho de la Ilustrísima. Fuente de agua que contiene un curioso mecanismo por el cual la humedad de la propia fuente activa el arsénico escondido en su interior y lo esparce por toda la habitación, por el aire. No intente negarlo, por favor. No sólo tenemos sus huellas en la fuente, también hemos comprobado que usted ha comprado arsénico…

Por favor, deje de interrumpirme. Ha comprado arsénico en cantidades legales para las trampas para ratones que, sin embargo, hemos encontrado completamente vacías, tanto de ratones como de restos de veneno. La Ilustrísima era consciente de que usted sería la persona más probable puesto que contaba con medios, acceso al veneno y motivo, y el motivo se ha confirmado por más conocides de ustedes dos. Es sabido que usted ha estado siempre interesado en casarse con la Ilustrísima, que le ha rechazado varias veces. Precisamente durante las Navidades tuvieron su última discusión, que todas las fuentes afirman que nunca llegaron a superar, en la que usted insultó a la Ilustrísima por su sexualidad. Por todo eso, queda usted bajo custodia policial por delito de odio hacia una sexualidad protegida, les asexuales, y por intento de homicidio premeditado.

Por supuesto, eso es un intento, así que debemos seguir con el día, ¿no creen? En el fondo, ahora mismo hay dos asesines entre ustedes, aún. Entonces, a las 18:00 llegó usted, Paula, para encargarse del banquete. Aproximadamente entre las 18:05 y las 18:15 llegaron el resto de sus empleades, incluyendo a doña Alicia aquí presente, ¿correcto? El resto de invitades llegaron entre las 18:45 y las 19:30, siendo doñe Naj y don Luis les últimes. De mientras, ustedes prepararon la comida, que comieron todes les empleades pero, según testigos, apenas comió la Ilustrísima. Sin embargo, a las 20:30, la Ilustrísima sí pidió un té a algune de sus empleades. Usted misma mencionó que cuando llegó el aviso usted estaba ocupada intentando organizar la limpieza de la cocina y que fue doña Alicia la que se encargó de realizar ese té de frutos rojos, ¿correcto? Y entonces doña Alicia realizó un té de frutos rojos con belladona.

No intente negarlo, por favor, encontramos los restos de la taza en la basura que usted volvía de tirar cuando encontró el cuerpo. Una taza rota, pero aún con sus huellas dactilares, material genético de la Ilustrísima y suficientes restos de té como para analizar la composición. Entre que la Ilustrísima no se acabó el té, y que usted erró en la fórmula de la belladona, sólo podemos arrestarla por intento de asesinato, por supuesto, pero quiero dejarle claro que la premeditación de su asesinato es incuestionable. Hemos descubierto que se unió a la empresa de doña Paula hace tres años porque sabía que era la proveedora de la Ilustrísima, tras un desengaño editorial en que usted culpó a ésta. Nunca debió dejar datos incriminatorios en la red, doña Alicia. Por eso, queda usted arrestada por intento de homicidio premeditado.

Pero, cuando la Ilustrísima se tomó su té de belladona cerca de las 20:30, mientras iba conversando con sus invitades, aún no estaba muerta. Cerca de las 20:45 le comentó a don Fernando sus problemas de salud, derivados de sus dos envenenamientos concurrentes, y comentó que iba a retirarse en silencio a sus habitaciones. Sin embargo, nunca llegó a subir. Bajo el arco de la escalera lateral, al lado de la puerta trasera, fue interrumpida por don Luis. Sí, claro, Luis, por eso está usted aquí, no sólo como pareja emocional de doñe Naj. Usted es una incorporación nueva a los círculos de la Ilustrísima, ¿no es cierto? Si bien doñe Naj ha sido su protegide desde su nacimiento hace dos décadas y media, ustedes sólo llevan medio año saliendo, ¿no es así?

Y en esos apenas seis meses, usted y la Ilustrísima han chocado en múltiples ocasiones. Especialmente, desde que la Ilustrísima le denunció por delitos de odio contra sexualidades e identidades de género minorizadas, tratándose no sólo de la asexualidad de la Ilustrísima, pero también de la identificación de su propia pareja, Naj, como una persona no-binaria. Trabajando en farmacología, usted no tendría ningún tipo de problema en hacerse con cloruro de potasio, que le inyectó a la víctima aprovechándose de sus envenenamientos previos. Presumo que, al ser una persona en la que la Ilustrísima confiaba tan poco, nunca le informó de la presencia de las cámaras de seguridad exteriores, que grabaron la escena, incluido como escondió la jeringuilla debajo de una de las estacas que marcaban el camino. Por eso, queda usted arrestado por homicidio premeditado.

Disculpen las molestias, Paula y Naj, por haberles hecho venir, mas consideré que les sería de gran interés comprender como sus allegades fueran a terminar en la cárcel. Sin más demora, puedo informarles de que ambes son requerides por la notaría para acudir a la lectura del testamento de la Ilustrísima. Aunque, si su carta dirigida a mí es indicativa de algo, creo que ambes saben qué les espera y se lo merecen por sus prolongadas relaciones de amistad y cariño con la Ilustrísima. Que pasen una buena tarde.



FIN

  • Este relato forma parte del Reto de Escritura #Origireto2020, organizado por Stiby, de Sólo un capítulo más, y Katty, de La Pluma Azul de KATTY.
  • Este relato, de 1806 palabras, corresponde al objetivo principal 8. Escribe un relato sobre un baile.
  • También cuenta con la referencia a un Cuento o Leyenda (objetivo secundario 1): D. Sant Jordi.
  • Para esta historia se incluyen los objetos 1, una estaca, y 24, un arco.
  • Objetivos anuales:
    • Este relato tiene a una protagonista femenina, dando 4/3 para Rosa Insolente.
    • Tiene representación LGB[T+] o de minorías, siendo 3/3 para Tríada.
    • Hay un poco de crítica social así que podría contar para Inconformista, pero me guardo esta para el futuro porque no considero que lo cumpla mucho.
  • Podéis encontrar el resto de mis entradas para el #Origireto2020 aquí.

sábado, 16 de mayo de 2020

Reseña: Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes, de Elena Favilli y Francesca Cavallo


Ficha técnica:


Título: Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes
Título Original: Good Night Stories for Rebel Girls
Autoras: Elena Favilli y Francesa Cavallo
Año de publicación: 2016
Páginas: 212
Género: No-ficción, infantil
Sinopsis: Érase una vez... ¿una princesa? ¡Por supuesto que no! Había una vez una niña que quería ir a Marte. Hubo otra que se convirtió en la jugadora de tenis más fuerte del mundo y otra que descubrió la metamorfosis de las mariposas. De Serena Williams a Malala Yousafzai, de Rita Levi Montalcini a Frida Kahlo, de Margherita Hack a Michelle Obama: hay 100 mujeres contadas en estas páginas y retratadas por 60 ilustradores de todo el mundo. Científicas, pintoras, astronautas, levantadoras de pesas, músicos, jueces, chefs... Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes reinventa los cuentos de hadas, inspirando a niñas ―y no tan niñas― a soñar en grande y alcanzar sus sueños; además, cuenta con las magníficas ilustraciones de sesenta mujeres artistas de todos los rincones del planeta.

Reseña:


Elena Favilli es periodista, productora y feminista. Francesca Cavallo es directora de escena, autora de literatura infantil y activista feminista. En 2011, ambas autoras unieron sus esfuerzos en su primer proyecto conjunto: Timbuktu Labs, una editorial especializada en la creación de revistas digitales infantiles. En 2016, tras un Kickstarter que rompió todos los récords anteriores en el sector editorial, sacaron su primer libro conjunto: Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes, fundando la marca Rebel Girls, que sigue publicando más obras en la misma línea.

Este es un libro de no-ficción infantil que, tal como promete, da 100 historias cortas, apenas una página cada una, de mujeres de todo tipo. O eso dice. La selección es ligeramente problemática, porque, si bien tiene una representación étnica y religiosa bastante equilibrada, carece mucho de contenido LGTB+. Hay una única mujer trans en todo el libro, y durante la mitad de su cuento se le hace misgendering, es decir, se usan los pronombres incorrectos para con ella. Además, se evita tanto como se puede a mujeres lesbianas y bisexuales, completamente borrando esos datos de sus vidas en los pocos casos en los que sí salen. Por ejemplo, la biografía de Virginia Woolf (de la que leí y reseñé Una habitación propia y Tres Guineas) completamente omite su bisexualidad, tan importante para toda su obra, y se centra en mencionar a su esposo.

Esta técnica de mencionar en gran medida a los hombres en estas historias sobre, según la propia portada, mujeres extraordinarias, es excesivamente pervasiva a lo largo de los cuentos y cumple el objetivo contrario al esperado. Un claro ejemplo de ello sería el momento en el que habla de las hermanas Serena y Venus Williams, que es un cuento hablando de su padre y de un señor que las veía entrenar cada día, pero no se menciona que tienen récords mundiales. De hecho, habitualmente cuando se trata de deportistas mantiene el status quo (del que ya me quejé con El diario violeta de Carlota) de meter a las mujeres deportistas en una categoría diferente a los hombres deportistas, como si muchas de ellas sólo tuvieran récords femeninos y no récords mundiales. En la misma línea, más o menos, también hay algunas historias capacitistas, es decir: las historias de personas con enfermedades o discapacidades siempre se cuentan desde el punto de vista de superar esa barrera, habitualmente gracias a otra gente que les quita el foco de atención.

Si bien con todas estas quejas (especialmente acerca de los temas de siempre: complaciencia y falta de interseccionalidad) harían parecer que el libro no me ha gustado, lo cierto es que sigue siendo lo mejor que hay dentro del género. Es decir: no lo recomendaría como una lectura feminista para adultes, pero sí que está muy bien por la variedad de nombres y personas desconocidas que se pueden descubrir gracias a este libro y, dentro del pseudo-feminismo infantil, lo recomiendo muchísimo para esas criaturas que conozcáis que necesiten ejemplos a seguir menos patriarcales de lo habitual.

Si habéis llegado hasta aquí, dejadme unas líneas con vuestra opinión y/o vuestra crítica. ¡Gracias!

sábado, 9 de mayo de 2020

Reseña: Tres Guineas, de Virginia Woolf



Ficha técnica:


Título: Tres Guineas
Título Original: Three Guineas
Autora: Virginia Woolf 
Año de publicación: 1938
Páginas: Páginas
Género: No-ficción, académico.
Sinopsis: Concebido como la continuación de Una habitación propia, Tres Guineas es un ensayo sobre la guerra. O, más bien, sobre la posición pacifista de Woolf para con ella. Escrito durante el nacimiento del nacionalismo en toda Europa, con el trasfondo del fascismo en Alemania e Italia, la Guerra Civil Española y la militariación de Reino Unido, este ensayo se estructura en torno a tres cartas. Respondiendo a las peticiones de tres personas distintas, analiza en profundidad la situación de la mujer en relación a la educación, a los derechos laborales, a las clases sociales y a su posición dentro de la familia. Argumentando en relación a las diferencias estructurales que se mantienen en las sociedades pese a cambios legales y superficiales, anticipa gran parte de la literatura de las siguientes décadas a la vez que incide en la importancia de la independencia económica y moral de las mujeres para lograr la verdadera igualdad.

Reseña:


Virginia Woolf fue una escritora, editora, ensayista y activista feminista que nació en 1882 en Londres, Reino Unido. Publicó su primera novela en 1915, Fin de viaje (The Voyage Out), y en 1929 publicó su ensayo más conocido hasta la fecha: Una habitación propia (A Room of One's Own), que reseñé aquí. Con la situación política europea de los años 30, Woolf decidió crear una continuación de ese ensayo, que sería una novela-ensayo. Conforme progresó en el esfuerzo más difícil le resulto, terminando separando la parte de novela en Los años (The Years) y la parte de ensayo en Tres Guineas (Three Guineas), si bien se publicó en 1977, a título póstumo, el manuscrito (inacabado) original de la novela-ensayo: The Pargiters, que no ha sido publicada en español.

El estilo de Tres Guineas es epistolar, puesto que el ensayo entero está escrito como una sola carta dirigida a un destinatario anónimo, del que sólo se sabe que es un hombre de clase alta que le escribió originalmente a Woolf para pedirle consejo sobre cómo podría una perspectiva de género ayudar a terminar la guerra. Una consumada pacifista, Woolf procede a estudiar la brecha de género dividiendo el ensayo en tres capítulos, referencia cada uno a una "guinea" (una unidad de moneda usada en la juventud de esta autora) que Woolf donará a tres causas, respondiendo en total a tres cartas (pero todo dentro de una). El estilo retroalimentado de la misma puede resultar algo confuso, pero sirviéndose de una cantidad impresionante de datos y referencias, y de una cantidad un poco menor de sarcasmo, Woolf logra transmitir claramente su mensaje.

¿Qué mensaje? Pues un mensaje feminista, que mayoritariamente critica la posición social de su momento en el que se esperaba que las mujeres fueran capaces, como indica ella, de solucionar los problemas que los hombres en el poder habían creado, cuando seguía sin dárseles poder real. Muchas de sus quejas, relacionadas con los sesgos en educación, trabajo y, en general, poder, siguen vigentes hoy en día. Avanza temas como la necesidad de un cambio dentro del feminismo (avanzándose a la segunda ola), el techo de cristal y la brecha salarial, o la asociación entre fascismo, nacionalismo y machismo. Todo eso dentro de un contexto extremadamente crítico con la posición política de Gran Bretaña, su nacionalismo y militarismo, y desde un punto de vista de pacifismo en una época en la que era cada vez más díficil mantener esa posición política.

Tres Guineas es menos conocido, especialmente en España, pero aún así resultó una de mis lecturas favoritas en lo que llevamos de año. ¿Qué opináis?

domingo, 3 de mayo de 2020

Reseña: Una habitación propia, de Virginia Woolf



Ficha técnica:

Título: Una habitación propia
Título Original: A Room of One's Own
Autora: Virginia Woolf
Año de publicación: 1929
Páginas: 112
Género: No-ficción, académico.
Sinopsis: En 1928 a Virginia Woolf le propusieron dar una serie de charlas sobre el tema de la mujer y la novela. Lejos de cualquier dogmatismo o presunción, planteó la cuestión desde un punto de vista realista, valiente y muy particular. Una pregunta: ¿qué necesitan las mujeres para escribir buenas novelas? Una sola respuesta: independencia económica y personal, es decir, Una habitación propia. Sólo hacía nueve años que se le había concedido el voto a la mujer y aún quedaba mucho camino por recorrer.
Partiendo de un tratamiento directo y empleando un lenguaje afilado, irónico e incisivo, Virginia Woolf narra una parábola cautivadora para ilustrar sus opiniones. Un relato de lectura apasionante, la contribución de una exquisita narradora al siempre polémico asunto del feminismo desde una perspectiva inevitablemente literaria. 

Reseña:

Virginia Woolf fue una escritora, editora, ensayista y activista feminista que nació en 1882 en Londres, Reino Unido. Publicó su primera novela en 1915, Fin de viaje (The Voyage Out), y en 1928 fue invitada a dar clases en Mujer y Ficción en Cambridge (concretamente, las dos escuelas para mujeres: Newnham y Girton), que luego en 1929 compilaría y editaría en esta obra, el ensayo Una habitación propia (A Room of One's Own).

El estilo de esta obra es, por tanto, algo confuso para quién no sepa qué va a encontrarse, puesto que es un estilo académico, con referencias a los sospechosos habituales en las clases académicas de lengua y literatura en la Inglaterra de principios del siglo XX, pero a la vez combina elementos de una voz casual, propia del lenguaje hablado. Si bien no es para todos los públicos, para mí resultó ser una delicia, especialmente gracias a que tengo una edición maravillosamente anotada en la que todas las referencias se detallan y se revelan para facilitar la comprensión lectora.

Es difícil hablar de una obra que tanta gente conoce y que se considera parte del canon de la literatura de no-ficción feminista. si bien la obra se escribió hace casi un siglo, sigue siendo una obra relevante, con contenidos que aún hoy en día podrían aplicarse y reivindicaciones que aún mantenemos. Además de tratar de perfilar los requisitos materiales, emocionales y sociales de las mujeres para poder crear ficción, Woolf también trata temas relacionados como el acceso a la educación superior, la situación de las relaciones entre mujeres (indicando su bisexualidad en el proceso) e intentando, como deja claro, abrir un debate y no sentar cátedra, es decir: ampliar el conocimiento. En el fondo, es gracias a ella, y a más como ella, que ahora existen los estudios de género. Y, sólo por eso, recomiendo que se la lea.

Entonces, ¿os he convencido? ¿O ya la habíais leído?