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lunes, 12 de julio de 2021

Reseña: Harrow la Novena, de Tamsyn Muir

Imagen en blanco y negro con tonos de lila de estanterías. Arriba a la izquierda en letras de imprenta lilas, pone "Reseña". En el centro hay un libro abierto. Encima, en letras góticas negras, pone "Harrow la Novena".


Ficha técnica:

Portada con fondo azul sobre el cuál se ilustran esqueletos en la parte central. En el centro hay una mujer vestida de negro, con una capa blanca y con una espada en la espalda, el pelo negro  corto, maquillaje de esqueleto y la mano izquierda levantada, como haciendo magia. En la parte superior en azul pone "Tamsyn Muir" y en la parte inferior, en blanco "Harrow La Novena".
Título: 
Harrow la Novena
Título Original: Harrow the Ninth
Autora: Tamsyn Muir
Año de publicación: 2020
Páginas: 640
Género: Fantasía, ciencia ficción
Sinopsis: Contestó a la llamada del Emperador.
Llegó con sus artes, su ingenio y su única amiga.
Tras la victoria, su mundo se ha convertido en cenizas.
Harrowhark Nonagesimus, la última nigromante de la Novena Casa, ha sido reclutada por el Emperador para luchar en una guerra imposible. Junto a una rival, Harrow deberá perfeccionar sus destrezas para convertirse en un ángel de los no-muertos. Pero su salud está empeorando, su espada le provoca náuseas e incluso su mente amenaza con traicionarla.
Encerrada en la penumbra gótica del Mithraeum del Emperador con tres maestros hostiles, perseguida por el fantasma loco de un planeta asesinado, Harrow deberá enfrentarse a dos preguntas desagradables: ¿alguien está intentando matarla? Y si lo lograran, ¿sería lo mejor para el universo?

Reseña:

Tamsyn Muir es una profesora y escritora. Sus primeras publicaciones se encontraron todas en el ámbito de la ficción corta, recibiendo nominaciones a los premios Nebula, Shirley Jackson (dos veces), Eugie Foster Memorial y World Fantasy. En 2019 publicó su primera novela: Gideon la Novena (Gideon the Ninth), la primera parte de la trilogía de La tumba sellada (The Locked Tomb), de la que Harrow la Novena (Harrow the Ninth, 2020) es la segunda parte. La primera parte ganó el Locus Award for Best First Novel (2020) y esta segunda ha quedado nominada en el Locus Award for Best Fantasy Novel (2021) y el Hugo Award for Best Novel (2021).

Antes de empezar la reseña, quiero advertir de que las Advertencias de Contenido que se pueden encontrar en esta obra manteniéndose de la anterior: sangre, vísceras, huesos, calaveras, mutilación, muerte (incluyendo de menores de edad y niños), suicidio, asesinato y cáncer. Advertencias nuevas: alucinaciones, amputación, quemarse en vida, transtornos alimenticios, vómito, genocidio, enfermedad mental, problemas de memoria, necrofilia (ligera), sexo (implícito), desnudos, guerra.

Muir es, sin ninguna duda, una de las mejores autoras (usando ese femenino como genérico) del género fantástico actualmente. Como ya mencioné en la reseña de Gideon la Novena, la forma de escribir de Muir es impresionante. Su universo no deja de crecer, expandirse, cobrar vida y no-vida. Es capaz de escribir una obra que depende extremadamente de su estética, pero que aún y así se centra y se mantiene gracias a sus personajes y a su trama. Su vocabulario es exquisito, su conocimiento de memes superior al mío, su dominio de la información impecable.

Muir es, también, una autora que no se conforma. Tras el éxito de Gideon, habría sido fácil hacer una segunda parte que se aprovechara de lo que había funcionado en la primera: mismo tiempo verbal, misma estructura, misma combinación de géneros. Y sin embargo, Harrow es algo distinto, igual que Gideon y Harrow son dos personas distintas. Para mí, uno de los puntos fuertes de esta segunda parte es que, precisamente, no intenta ser una segunda parte: es la única continuación lógica, es la representación de quién es su personaje titular y de cómo vive tras los hechos del primer libro.

Es cierto que ha habido muchas quejas acerca de su uso de la segunda persona como persona narrativa en más o menos la mitad del libro, pero ninguna autora de calidad usa la segunda persona sin una razón de peso, y Muir se gana su uso de forma magistral. Siendo el libro de Harrow, obviamente, la historia es mucho más compleja, mucho más rocambolesca, pero eso es algo que yo esperaba y ansiaba: Harrow es la reina del drama, la Reverenda Hija de la Novena Casa, la mejor bruja de los huesos en la historia, y nada con ella puede ser fácil, así que por supuesto este segundo libro no es fácil. ¿Pero quién necesita fácil, cuando puedes tener una obra de arte en su lugar?

Por necesidad, esta reseña debe ser más corta que la otra que hice. Y por necesidad, debo reiterar mi recomendación: leí este libro de la biblioteca en cuanto lo obtuvieron, y ahora tengo que esperar hasta 2022 para el final de la trilogía. Y, la verdad, no puedo. Así que, cuando os lo leáis, tened las continuaciones listas. ¡Y venid a contarme vuestra opinión!

lunes, 10 de mayo de 2021

Reseña: La casa de los mil pasillos, de Diana Wynne Jones

Imagen en blanco y negro con tonos de lila de estanterías. Arriba a la izquierda en letras de imprenta lilas, pone "Reseña". En el centro hay un libro abierto. Encima, en letras góticas negras, pone "La casa de los mil pasillos".


Ficha técnica:

La imagen de fondo es una pradera sobre la que se alza una pequeña casa. Detrás en el cielo se ve una gran nube con el castillo de Howl detrás. Delante está la protagonista, Charmain, pelirroja y vestida de rojo, con un perro blanco al lado.
Título: 
La casa de los mil pasillos
Título Original: House of Many Ways
Autora: Diana Wynne Jones
Año de publicación: 2008
Páginas: 304
Género: Fantasía, fantasía medieval
Sinopsis: En la ciudad de High Norland, la joven Charmain Baker pasa sus días con la nariz siempre metida en algún libro. Cuando su familia la envía a la casa de un pariente mago, ella parte emocionada por vivir al fin su propia aventura. Pero a su llegada se topa con un confuso laberinto de habitaciones extrañas, un aprendiz sin maestro e infinidad de criaturas singulares. Para colmo, pronto se ve involucrada en una misión del rey por la que acude una intimidante bruja llamada Sophie. En definitiva, algo para lo que ningún libro la había preparado.

La casa de los mil pasillos es la última novela de la trilogía que inicia El castillo ambulante, compuesta por libros ambientados en el mismo mundo y con personajes en común, aunque de lectura independiente.

Reseña:

Diana Wynne Jones era una escritora a tiempo completo con estudios en literatura que también realizó crítica literaria. Su primera novela publicada fue Changeover (1970, inédita en español), una novela adulta de crítica política contra el colonialismo británico. Posteriormente se convertiría en una conocida escritora de literatura infantil y juvenil de fantasía, por lo que ha recibido múltiples premios. Sería en 1986 que finalmente se publicaría El castillo ambulante (Howl's Moving Castle), el primer libro de la trilogía de Howl, que se cierra con La casa de los mil pasillos (House of Many Ways, 2008).

Como parte de la trilogía de Howl, este libro puede leerse de forma independiente, pero es mejor leerlo, al menos, tras el primero. Siguiendo las convenciones de la trilogía, es un libro que se nutre de los tropos de cuentos de hadas y las historias de fantasía. Nuestra protagonista es este caso es Charmain Baker, una chica que prefiere pasar todo el tiempo leyendo y comiendo pero que va a terminar envuelta con magia, el rey y muchas razones que la alejan de sus preciadas horas de lectura.

En cuanto a estilo, tono, entorno y feminismo, La casa de los mil pasillos se acerca muchísimo más a El castillo ambulante (reseña aquí) que no al libro intermedio de la trilogía, El castillo en el aire (Castle in the Air, 1990, reseña aquí). Volviendo a una inspiración más europea (y alejándonos de los dudosos momentos de orientalismo del segundo), este libro presenta a una protagonista fuerte, inteligente, perezosa, que no sabe hacer ninguna tarea de la casa y que come muchísimo. Además, tiene ese frescor raramente encontrado en la literatura de cuando simplemente se les permite ser así: a veces es más feminista permitir que en un mundo imaginario no exista el machismo del nuestro que volver a escribir una lucha contra el machismo.

Este libro también tiene muchos otros elementos que, por pequeños que fueran, me han conquistado, incluyendo: una trama principal de amistad, sororidad, una mujer que no quiere casarse, muchísimo amor por los libros, una muy refrescante falta de glorificación de la crianza, muchísimas mujeres en posiciones de poder, bollería y una dulce perrita. En resumen es un libro de esos que te calienta el corazón y, a la vez, sienta un precedente importante en las obras con protagonistas femeninas y que dan una lección feminista sin ser pesados.

Como probablemente se haya entrevisto, esta obra es juvenil superior o tardía. A diferencia de El castillo ambulante, que podría haberse vendido como adulto, y El castillo en el aire, que era casi infantil, La casa de los mil pasillos se ubica en ese rango en el que la mayor parte de lectores de edad entre juvenil y adulta podrán disfrutarlo sin volverse ni demasiado infantil ni demasiado complejo, es decir: una delicia.

Si habéis llegado hasta aquí, ¡gracias! Y no dudéis en dejar un comentario.

lunes, 19 de abril de 2021

Reseña: Gideon la Novena, de Tamsyn Muir

Imagen en blanco y negro con tonos de lila de estanterías. Arriba a la izquierda en letras de imprenta lilas, pone "Reseña". En el centro hay un libro abierto. Encima, en letras góticas negras, pone "Gideon la Novena".


Ficha técnica:

Portada con fondo negro sobre el cuál se ilustran esqueletos en la parte inferior. En el centro hay una mujer vestida de negro, con una espada en una mano y un guantelete en la otra, el pelo pelirrojo corto, maquillaje de esqueleto y gafas de sol tipo aviador. En la parte superior en naranja pone "Tamsyn Muir" y en blanco "Gideon La Novena".
Título: 
Gideon la Novena
Título Original: Gideon the Ninth
Autora: Tamsyn Muir
Año de publicación: 2019
Páginas: 544
Género: Fantasía, ciencia ficción
Sinopsis: El Emperador necesita nigromantes.
La nigromante de la Novena necesita una espadachina.
Gideon tiene una espada, unas revistas guarras y ninguna paciencia para tonterías con los muertos vivientes.
Después de haber sido criada por profesoras antipáticas y osificadas, sirvientes vetustos y una infinidad de esqueletos, Gideon está lista para abandonar una vida de servidumbre y un más allá como cadáver reanimado.
Harrowhark Nonagesimus, reverenda hija de la Novena Casa y extraordinaria bruja de los huesos, ha sido convocada. Sin la espada de Gideon, Harrow fracasará y la Novena Casa terminará por morir.
Y hay cosas que es mejor dejar muertas.


Reseña:

Tamsyn Muir es una profesora y escritora. Sus primeras publicaciones se encontraron todas en el ámbito de la ficción corta, recibiendo nominaciones a los premios Nebula, Shirley Jackson (dos veces), Eugie Foster Memorial y World Fantasy. En 2019 publicó su primera novela: Gideon la Novena (Gideon the Ninth), la primera parte de la trilogía de La tumba sellada (The Locked Tomb). Este libro ganó el Locus Award for Best First Novel (2020) y fue nominada, entre otros, a los Hugo, Nebula, World Fantasy y British Fantasy.

Antes de empezar la reseña, quiero advertir de que las Advertencias de Contenido que se pueden encontrar en esta obra: sangre, vísceras, huesos, calaveras, mutilación, muerte (incluyendo de menores de edad y niños), suicidio, asesinato y cáncer.

Gideon es un personaje maravilloso: harta de la vida pero con una integridad moral impresionante (especialmente considerando su contexto), Gideon es una espadachina. Se le define por su negativa a doblegarse ante nada ni nadie, cosa que vemos desde el principio, un principio que poco a poco construye los cimientos de un universo impresionante. Extremadamente irreverente, Gideon es una lesbiana, y eso no es relevante a su trama, porque no hay un romance en esta trama. Pero es relevante a la narración, porque Gideon es lesbiana, igual que es irreverente, fuerte, luchadora y muy malhablada. En resumen: Sólo por Gideon ya vale la pena leer este libro.

Pero no sólo por una protagonista genial adoré este libro: También lo adoré por el resto de personajes, desde la némesis, Harrow, una nigromante que lleva huesos como accesorios y cuya actitud varía entre monja de la muerte y sarcasmo infinito, hasta el resto de personajes que aparecen más adelante y que están escritos con una calidad y una cantidad de detalles impresionantes. Incluso aquellos personajes que salen poco, que serían terciarios como máximo, tienen una identidad única, hecho bastante complejo considerando que estamos hablando de una obra con una gran cantidad de personajes (y gracias por incluir una guía de personajes al inicio, en serio, a veces me hizo falta).

Además de los personajes, que me han cautivado desde el primer minuto, este libro es absolutamente absorbente por su universo. Muir crea un universo futurístico en el que las nueve casas necrománticas forman parte de un imperio galáctico y no se limita a lo básico: cada casa necromántica tiene una especialización, además de una estética. Y es que la estética en este libro es importante: no sólo para dar ambiente, pero también para contar sin avasallar, para enseñar en lugar de llenarte de datos. Es el tipo de libro que me gustaría leer y diseccionar para aprender de su construcción del mundo y de su forma de transmitírtelo.

No me gusta mucho alargarme en las reseñas, pero no puedo evitar mencionar que la extrema calidad de la obra no se limita a los puntos anteriores. Muir también es una experta en fusionar las bromas más tontas con los momentos más serios sin perder el ritmo, crear giros de la trama que te dejan sin respiración, describir escenas hasta el punto de darte envidia sana y entretejer los hilos de forma que creen un precioso, y escabroso, tapiz. Es cierto que el libro no es perfecto, pero su forma de transmitir supera los pocos detalles que podrían entorpecerlo y convierte esto en una obra maestra que, en realidad, aún estoy procesando.

Mi única queja, es ese final. Cogí el primer libro de la biblioteca y aún no se han hecho con una copia del segundo, con la situación mundial actual, así que recomiendo encarecidamente que, cuando os lo leáis, tengáis las continuaciones listas. ¡Y que me vengáis a contar vuestra opinión!

lunes, 12 de abril de 2021

Reseña: La cámara sangrienta, de Angela Carter

Imagen en blanco y negro con tonos de lila de estanterías. En el centro hay un libro abierto. Encima, en letras góticas negras, pone "La cámara sangrienta". Arriba a la izquierda en letras de imprenta lilas, pone "Reseña".



Ficha técnica:

Portada de la edición ilustrada de La cámara sangrienta, de Angela Carter, con ilustraciones de Alejandra Acosta, traducción de Jesús Gómez Gutiérrez y edición de Sexto Piso.
Título: 
La cámara sangrienta
Título Original: The Bloody Chamber and Other Stories
Autora: Angela Carter
Año de publicación: 1979
Páginas: 180
Género: Fantasía, Gótico
Sinopsis:  Esta es una colección de diez relatos explícitamente basados en cuentos de hadas, con claras influencias de la narrativa del Marqués de Sade. Angela Carter afirmó que se sentía impelida a escribir «cuentos góticos, cuentos crueles, cuentos de terror, narrativas fabulosas que tratan directamente del imaginario del inconsciente». Así, estos relatos ahondan en temas de feminismo y metamorfosis, con un énfasis especial en los roles de las mujeres en las relaciones, en los aspectos inmorales y perversos del matrimonio y el sexo, y en el equilibrio de poder en esas relaciones. Como muchos críticos han comentado en las últimas décadas, el motivo por el que La cámara sangrienta deslumbra con brillantez es que consigue ilustrar un argumento feminista realmente moderno: que las mujeres tienen un poder y unos derechos inherentes, así como la responsabilidad de utilizar el primero y reivindicar los segundos.

Reseña:

Angela Carter fue una periodista, feminista, poetisa y novelista que nació en 1940 en Eastbourne, Inglaterra. En 1965 publicaría su primera novela, Shadow Dance, seguida de su primera colección de poemas, Five Quiet Shouters, en 1966. Seguiría publicando varias obras, incluyendo la famosa The Magic Toyshop (La jueguetería mágica, 1967) consiguiendo un público más o menos fiel y escaso. Fue en 1978 que publicaría la pieza de no-ficción feminista The Sadeian Woman and the Ideology of Pornography, centrada en la obra del Marqués de Sade, y que tocaría la mayoría de los temas que luego tocan los diez relatos que componen la antología de La cámara sangrienta (The Bloody Chamber and Other Stories, 1979).

Antes de empezar con la reseña, me gustaría comentar que este libro no tiene Trigger Warnings impresos en ninguna de sus ediciones, pero sí que los requiere. Las Advertencias de Contenido que yo he encontrado para el primer relato, el titular "La cámara sangrienta", son: arañas, asesinato, mutilación, sangre y vísceras, tortura y violación. El resto de relatos comparten estas advertencias y añaden: abuso animal (leve, no gráfico), abuso sexual infantil, bestialismo, canibalismo, embarazo, incesto, menstruación, monsterfucking, necrofilia, ratas, sexo entre animales y sexo sin animales. También cuentan todos los relatos con machismo criticado.

El primer relato de la antología (que realmente tendría tamaño de novela corta) es el homónimo "La cámara sangrienta", también el relato más largo y conocida de ésta. Un retelling del cuento Barba Azul, de Charles Perrault, con influencias de Justine (1787), del Marqués de Sade, Carter utiliza esta narrativa para demostrar y criticar los roles de género, además del machismo inherente en los cuentos de hadas y la violencia con la que se trata a las mujeres en ellas. Con una prosa lírica, exhuberante y sensual, Carter aboga por una mujer dueña de sí misma y libre de las expectativas patriarcales.

Las siguientes historias son dos retellings de La bella y la bestia, en conversación entre sí, dos caras de la misma moneda. Les sigue una sátira de El gato con botas, un relato basado en una leyenda alemana (the Erlking), una viñeta de Blancanieves y una historia de vampiros. Tres historias de licántropos cierran la antología, dos versiones distintas de Caperucita Roja y una de la primera versión conocida de ésta: De puella a lupellis seruata, de Egbert de Liège. Además de todas estas referencias, los relatos incluyen también referencias a otros cuentos de Perrault, a más historias del Marqués de Sade, a Alicia en el País de las Maravillas y a muchas otras historias infantiles y/o centradas en lo macrabro, lo sexual y lo gótico.

Estos nueve relatos me han producido sensaciones mucho más complejas. Algunos de los relatos no son claramente (ni ligeramente) feministas, mientras otros parecen existir en un plano puramente gótico y otros exploran partes del feminismo íntimamente ligadas al descubrimiento sexual y a "la bestia interior", algo para lo que yo soy ni de cerca el público objetivo. Sin embargo es cierto que esta antología está centrada y unida por la presencia de sus mujeres: mujeres que reclaman su sexualidad (heteronormativa) para su propio disfrute y que suelen luchar contra la objetificación de sus cuerpos y deseos.

Literariamente, esta obra es extremadamente voluptuosa y rococó, demostrando una descipción sensorial extravagante y lujuriosa que evoca, matiza y revela, añadiendo complejidad, niveles y, como le gusta decir a Carter, un complicado sistema de cajas chinas, una dentro de la otra. El elemento gótico de las obras de carter se revela no sólo en su lenguaje, si no también en su forma de enfocar las obras, centrándose en el horror de lo cotidiano y lo atractivo de lo desconocido.

En resumen, recomiendo encarecidamente la novela corta "La cámara sangrienta" a toda la gente que sea capaz pese a sus advertencias de contenido, pero recomiendo más cautela a la hora de atreverse con el resto de la antología. ¡Y, por supuesto, comentadme vuestras opiniones!

lunes, 25 de enero de 2021

Reseña: El castillo en el aire, de Diana Wynne Jones



Ficha técnica:


Título: 
El castillo en el aire
Título Original: Castle in the Air
Autora: Diana Wynne Jones
Año de publicación: 1990
Páginas: 320
Género: Fantasía, Fantasía Medieval
Sinopsis: Muy al sur de Ingary, un joven mercader de alfombras llamado Abdullah fantasea con una vida emocionante llena de bandidos y princesas en apuros... Hasta que un misterioso extraño le vende una alfombra voladora. A partir de entonces se embarcará en un viaje donde conocerá a genios, sultanes, princesas intrépidas y magos con los que descubrirá que sus ensoñaciones son mucho más que simples castillos en el aire.
Inspirada en Las mil y una noches, El castillo en el aire es la segunda novela de la trilogía que inicia El castillo ambulante.


Reseña:


Diana Wynne Jones era una escritora a tiempo completo con estudios en literatura que también realizó crítica literaria. Su primera novela publicada fue Changeover (1970, inédita en español), una novela adulta de crítica política contra el colonialismo británico. Fue a partir de su segunda obra, Wilkin's Tooth (1973, también sin edición en castellano), que se convertiríaen una conocida escritora de literatura infantil y juvenil de fantasía, por los que también ha recibido múltiples premios. En 1986 publicaría El castillo ambulante (Howl's Moving Castle), el primer libro de la trilogía de Howl, y en 1990 saldría El castillo en el aire (Castle in the Air), la segunda parte.

Siguiendo la estela de su predecesor, que reseñé aquí, El castillo en el aire continúa expandiendo el mundo de fantasía y de tropos de cuentos de hadas, esta vez con influencias de mitos árabes y, específicamente, Las mil y una noches. Estando sólo relativamente enlazados, nuestro protagonista esta vez es Abdullah, un joven mercader de alfombras que se pasa el día en sus ensoñaciones y que es una magnífica referencia de todo lo que espero yo a partir de ahora en los protagonistas masculinos de mis historias.

Si bien carece del poso feminista de su predecesor, El castillo en el aire sigue incidiendo en la importancia de romper los roles de género, alabando ampliamente a las mujeres inteligentes y de caracter fuerte, además de tener un protagonista hombre que es marcado por su habilidad con las palabras, su amabilidad y su delicadeza. El tratamiento de la nación del desierto está bastante bien llevada, aunque tiene un par de detalles que no me gustaron un montón. Lo peor del libro, sin ninguna duda, es que la heterosexualidad del libro anterior pasa a convertirse en la heteronorma como trama narrativa, y eso lleva a bastantes momentos un poco inaguantables.

También a diferencia de su predecesor, este libro sí que consideraría que es un libro claramente juvenil, aunque en ningún momento se nos confirme la edad de sus protagonistas. Tanto su actitud como el tono de la novela están claramente dedicados a un publico algo más joven que el original, técnica que casa muy bien con la personalidad del protagonista. 

Si habéis llegado hasta aquí, ¡muchas gracias! No dudéis en dejar un comentario al respecto y espero poder traeros pronto la última reseña de esta trilogía.

lunes, 12 de octubre de 2020

El castillo ambulante, de Diana Wynne Jones

Reseña de El castillo ambulante, de Diana Wynne Jones, para el Insolente Bingo Violeta



Ficha técnica:


Portada de El Castillo Ambulante, de Diana Wynne Jones, en la edición de Nocturna Ediciones traducida por I.G. Salabert
Título: 
El castillo ambulante
Título Original: Howl's Moving Castle
Autora: Diana Wynne Jones
Año de publicación: 1986
Páginas: 429
Género: Fantasía, fantasía medieval
Sinopsis: En el país de Ingary, donde existen cosas como las botas de siete leguas o las capas de invisibilidad, que una bruja te maldiga no es algo inusual. Cuando la Bruja del Páramo convierte a Sophie Hatter en una anciana, la joven abandona la sombrerería familiar para pedir ayuda en el único lugar mágico que se le ocurre: el castillo ambulante que atemoriza a los habitantes de Market Chipping. Pues dentro no sólo se halla un demonio del fuego, sino también el perverso mago Howl, tan diestro en realizar hechizos como en robar los corazones de las damas.



Reseña:

Diana Wynne Jones era una escritora a tiempo completo con estudios en literatura que también realizó crítica literaria. Su primera novela publicada fue Changeover (1970, inédita en español), una novela adulta de crítica política contra el colonialismo británico. Su siguiente obra sería Wilkin's Tooth (1973, también sin edición en castellano), que la empujaría a convertirse en una conocida escritora de literatura infantil y juvenil de fantasía, por los que también ha recibido múltiples premios. Sería en 1986 que finalmente se publicaría El castillo ambulante (Howl's Moving Castle), el primer libro de la trilogía de Howl.

El castillo ambulante es una historia de fantasía que recoge tropos de los cuentos de hadas y los convierte en un mundo dominado por reglas como que la mayor de tres hermanas siempre debe ser la menos afortunada. En esta situación tenemos a Sophie Hatter, nuestra protagonista: convencida de no poder aspirar a nada, termina envuelta en situaciones para las que no se cree preparada. Es una historia sobre los tropos de estas historias, sobre lo que esperamos y sobre las presiones sociales, sobre entender que somos más que lo que se espera de nosotres y que el destino no nos impide avanzar.

Si bien es una historia que contiene una heterosexualidad bastante presente, también es una historia de cómo se puede reclamar el feminismo dentro de esas relaciones heterosexuales, una historia sobre lo innecesarios que son los roles de género para las mujeres y de cómo estos pueden terminar haciendo más mal que bien. A la vez, esta historia reclama la importancia y el valor de la sororidad, las tareas tradicionalmente femeninas (coser, limpiar y cocinar siendo sólo algunas de ellas) y de la voz de las mujeres.

La obra ha sido alabada altamente como una obra juvenil, y es vendida como tal, idealmente para un rango de edad a partir de 12 años, como la mayoría de sus otras obras. Sin embargo, y pese a que la propia Jones le dedique el libro a un niño de una escuela que visitó, carece de ninguna trama propia de literatura juvenil. Su protagonista tiene 18 años y algunos de los personajes secundarios son también adolescentes, pero la trama y la propia Sophie (bajo los efectos de su maldición) tratan temas propias de la literatura adulta, con el estilo narrativo combinando tropos de los cuentos de hadas con elementos de fantasía medieval. En resumen, es un libro exquisitamente narrado que puede ser leído por adolescentes pero que recomiendo especialmente para adultes con capacidades críticas.

Por supuesto, la obra es especialmente conocida por su adaptación al cine (2004), por Hayao Miyazaki y Studio Ghibli, que difiere en gran parte de su trama con la obra aquí reseñada. Para aquelles interesades en leer el libro debido a la peli, o al revés, una nota de aviso: preparáos para las diferencias en todos ámbitos, desde la trama a los personajes pasando por el aspecto de Ingary y del propio castillo.

¡Espero que os haya gustado esta reseña! No dudéis en darme vuestras opiniones acerca de este famoso libro, o comentarme en caso de añadirlo a vuestra pila de pendientes. ¡Nos leemos!

lunes, 31 de agosto de 2020

Si entras (Relato para el #OrigiReto2020)

Si entras


25 de junio. 21:00.

Las sombras se ciernen sobre Barcelona, prometiendo una perfecta noche de verano. Las plantas parecen crecer y espesar, las nubes se persiguen por el cielo, un cisne solitario picotea el camino de arena y, en la lejanía, dos chicas están delante de uno de los edificios más reconocidos de la Exposición Universal de 1888: el Umbráculo, en el Parc de la Ciutadella.

—Confío en ti —repite, por enésima vez, la morena—. Si yo no puedo, Seelie, tienes que llevarles las fotos a la asociación. Estoy segura que les servirá perfectamente como ejemplo de la invisibilización de la asexualidad.
—Sí, sí, Roser, lo sé. Lo que no sé es qué esperas que pase.
—Yo tampoco mucho.

Con un encogimiento de hombros, la rubia se apoya en la pared del edificio y observa, silenciosa. Roser está montando su cámara, trípode y demás parafernalia, apuntando a una zona del parque en la que no hay nadie ni nada. Pero su amiga insiste, así que Seelie espera, en su noche libre, a ver qué está planeando.

—Vas a contarme qué está pasando, ¿verdad?
—¡Listo! Mira, ven, aquí, pero con cuidado, no te acerques más que yo. Mira, aquí, justo.

Roser está indicando un tenue círculo de crecimiento más alto de la hierba. Es ligero, casi imposible de ver, pero su dedo se mueve con decisión, como si creara ella el círculo con su voluntad en lugar de estar encontrando las desperdigadas pistas.

—No sé qué tengo que ver —replica Seelie.
—Claro que lo sabes. ¡Es un anillo de hadas! No es temporada de champiñones, así que el baile de las hadas ha traído un mejor crecimiento de la hierba en esta zona.
—¿Y qué pretendes hacer? ¿Fotografiarlo?
—Obviamente, voy a entrar.
—Pero Roser, si entras en un círculo de hadas, les perteneces.
—Precisamente.

25 de junio. 10:00.

La falta de sueño se refleja en las caras de todas las (pocas) personas en el café, incluyendo a Roser. Aunque suele ser madrugadora, a veces la vida imposibilita un buen descanso. El café ayuda; sólo a medias. Ayudaría poder hablar con alguien, pero Selma está ocupada trabajando.

—Perdona, ya sabes cómo es esto. Normalmente no hay clientes, pero ahora que quieres hablar conmigo van a llegar todos los ingleses de resaca queriendo un café y, especialmente, oscuridad —se disculpa, corriendo de una mesa a la otra.

Lo cierto es que tiene razón. Si algo tiene El Bosc de les Fades, es oscuridad. Las tinieblas se alargan desde la vegetación, las luces tartamudean desde sus escasos apoyos y la totalidad del recinto es un café en un bosque. Un bosque lleno de hadas, por supuesto: pequeñas, con caritas inocentes o pícaras, aladas, vestidas con los colores de las flores. Porque ésa es la temática del local: las hadas de las flores.

—Es curioso, cómo ha cambiado el concepto de “hada” a lo largo de la historia —comenta, de vuelta tras la barra, Selma. O, como indica su uniforme, Seelie.
—Sigues siendo capaz de leerme la mente, veo.
—Algo te preocupa, Roser. ¿No habrás vuelto a tener problemas por tu asexualidad?
—Oh, no, esta vez no tiene nada que ver. De hecho… Tú sabes mucho sobre hadas.
—Bueno, trabajo aquí —bromea Selma, o Seelie, encogiéndose de hombros—. Pero si te refieres a la corte de verano, algo sé. Por ejemplo, sé que nunca piden favores sexuales, que probablemente muchos casos se podrían considerar asexuales, que te tratarían bien… —El final de la frase casi no se oye, puesto que ha empezado la tormenta.

La tormenta es un hecho recurrente en el programa de luces y sonidos del bosque, pero pilla por sorpresa a varios turistas, especialmente a la mesa de jóvenes resacosos que empiezan a gritar. Aprovechando la excusa para no hablar, Roser se convence a sí misma de que su amiga no ha estado, básicamente, vendiéndole la corte de verano, es decir, las seelie faerie, como una salida a sus problemas. También se convence de que Seelie no puede haber preparado conscientemente esa interrupción.

—En realidad —continúa, una vez la situación se ha calmado—, estaba pensando en los changelings.
—Oh, esa excusa medieval para matar a bebés neurodivergentes, dices.
—Algo me suena de eso, sí. Es lo que estuviste estudiando, ¿no? Como vuestras condiciones se diagnosticaban mal.
—Puedo pasarte algunas fuentes cuando llegue a casa —comenta Seelie, secando una taza y colocándola en su sitio—. Hay bastantes estudios sobre la asociación entre autismo y mitología feérica. Pero ten cuidado, ya sabes que en nuestra época hubo muchos intentos de secuestros infantiles.

Una familia de franceses entra en ese momento en el café, dejando a Roser sumida en los recuerdos. Concretamente, en los recuerdos de sus madres hablando del pánico causado por una comadrona al intentar llevarse a Roser.

24 de junio. 23:00.

Las rejas del Parque de la Ciudadela cierran a las diez y media, pero aquí está Roser, media hora más tarde, aún en el medio del parque. Concretamente, en la glorieta. Todo su peso histórico, toda su memoria consagrada a recordar el terrible asesinato. El esfuerzo de intentar crear una fotografía correcta, a favor de los derechos de las personas transgénero, es probablemente lo que le ha llevado a trasnochar.

—Venga, pa’lante como los d’Alicante. Llega a la reja, sal, vete a casa a dormir. Que sabemos que te hace falta —se susurra, empezando a andar hacia la puerta norte e, idealmente, el metro.

Sus pies recorren los conocidos senderos serpenteantes mientras su cabeza vuelve a su rompecabezas personal: el mes del orgullo se acerca y es hora de empezar a preparar las exposiciones acerca de todas aquellas identidades invisibilizadas. Y la que tiene menos clara es, como siempre, la suya. Quizá Roser habría llegado a alguna conclusión, pero entre la frondosa oscuridad del parque surge una luz cálida y múltiple, y automáticamente vuelve a sacar la cámara.

Es a través de la lente que Roser observa el círculo de alegres danzantes. Le es imposible entender la procedencia de la iluminación, pero es cierta la presencia de un círculo de baile entre la diversidad natural que rodea el umbráculo. Le suena recordar, de alguna amistad interesada en “la magia pagana”, que es posible que el 24 de junio se considere la noche del solsticio de verano y, por lo tanto, una noche mágica. Quizá tenga algo que ver.

Con la cámara enfocada y la visión mejorada, es fácil creer en la magia. Los bailarines, si bien cuentan todos con unas proporciones adecuadas, no son humanos. Son etéreos, son gráciles, pero también tiene una cualidad que les hace parecer más naturales que todo aquello a su alrededor. Tampoco es Roser capaz de negar que la luz parece provenir de los propios bailarines, o que estos parecen no conocer la gravedad. El disparador de la cámara no hace ruido mientras fotografía su nuevo descubrimiento, con mimo y temor. Nunca toma fotografías sin permiso, pero ¿acaso le darían permiso para siquiera estar presente en esta ceremonia?

El baile avanza y, mientras las hadas entran en un frenesí en el que se abandonan a su obra, Roser les dedica retratos individuales. Todas caras esbeltas, perfectas, radiantes. Todas caras diferentes, de todas las facciones y las estéticas, de todas las edades y géneros… Y la última, la cara de su amiga, Selma.



FIN

  • Este relato forma parte del Reto de Escritura #Origireto2020, organizado por Stiby, de Sólo un capítulo más, y Katty, de La Pluma Azul de KATTY.
  • Este relato, de 1221 palabras, corresponde al objetivo principal 12. Usa tu relato para dar visibilidad a algún colectivo minoritario.
  • También cuenta con la aparición de la Criatura del Camino (objetivo secundario 2): V. Hadas.
  • Objetivos anuales:
    • Este relato tiene a dos protagonistas femeninas, dando 6/3 para Rosa Insolente.
    • También pasa el test de Bechdel, siendo 5/2 para Sororidad.
    • Tiene representación LGB[T]+ o de minorías, siendo 5/3 para Tríada.
    • Está centrado en la crítica social, dando 1/1 para Inconformista.
    • Es un relato de fantasía, cumpliendo 5/2 para Doble Dragón (4/1 relato de fantasía y 1/1 de cifi).
    • Dentro de la fantasía, se ubicaría en la fantasía sobrenatural y en la fantasía urbana, cumpliendo 4/6 para mi objetivo personal: Escribir 6 relatos de diferentes subgéneros dentro de la fantasía.
  • Podéis encontrar el resto de mis entradas para el #Origireto2020 aquí.

lunes, 3 de agosto de 2020

Reseña: Alanna, de Tamora Pierce



Ficha técnica:


Título: Alanna
Título Original: Song of the Lioness
Autora: Tamora Pierce
Año de publicación: 1983-1988
Libros: 4
Género: Fantasía, fantasía medieval
Sinopsis: "De ahora en más, soy Alan de Trebond, el mellizo menor. Seré un caballero." De este modo, la joven Alanna de Trebond emprende su travesía hacia la caballería. A pesar de ser una niña, Alanna siempre anheló vivir las aventuras y hazañas que sólo se permitían a los varones. Su hermano mellizo, Thom, quiere aprender el arte de la magia. Thom se dirige al convento para aprender magia; Alanna, haciéndose pasar por un varón, marcha rumbo al castillo del rey Roald para comenzar su formación como paje. Sin embargo, no es tan sencillo llegar a ser caballero. A medida que Alanna desarrolla las destrezas necesarias para la batalla, también debe aprender a controlar sus impulsos y a diferenciar a sus enemigos de sus aliados. En un mundo donde abundan las espadas y la hechicería, la aventura y la intriga, el bien y el mal, comienza la primera aventura de Alanna.


Reseña:


Tamora Pierce es una escritora de fantasía a tiempo completo, aunque también fue actriz, directora de teatro, editora, reseñadora profesional, secretaria e institutriz. Su primera obra publicada fue Alanna: La Guerrera (Alanna: The First Adventure) en 1983, el primero de un cuarteto llamado Alanna (Song of the Lioness) que empezó a escribir como una novela adulta durante sus años universitarios. Es debido a su unidad estructural (aunque los dos primeros libros, los únicos disponibles en castellano, pueden funcionar como una bilogía) que esta reseña trata de las cuatro novelas: Alanna: La Guerrera (Alanna: The First Adventure, 1983), Alanna: En Manos De La Diosa (In the Hand of the Goddess, 1984), La mujer que cabalga como un hombre (The Woman Who Rides Like A Man, 1986) y Leona rampante, (Lioness Rampant, 1988).

Alanna: La Guerrera empezó como un intento de acercar el canon de la fantasía a un público juvenil, de crear una historia épica con una protagonista femenina. Es indudable que lo consiguió, tan indudable como es su participación en el feminismo de su época. Alanna es un personaje que lucha contra el machismo, aunque ella no lo sepa; que destroza los roles de género, aunque ella no los llame así; que reclama la posición de las mujeres como seres humanos tanto en su mundo como en el nuestro. El cuarteto es, sin lugar a dudas, una obra que nace de ideas feministas tan radicales como la posibilidad de una mujer de ser algo diferente a una esposa, la independencia femenina, la decisión de no querer tener hijos (y los métodos anticonceptivos) y, más adelante, el descubrimiento sexual como algo de lo que también puede disfrutar la mujer, la naturalidad de tener más de un compañero sexual en la vida, la sororidad y los sistemas de herencias no-patrilineales.

Eso no lo hace un cuarteto magnífico en su ámbito social: en el fondo, esta obra termina siendo una novela romántica con un preámbulo de fantasía épica y una gran cantidad de escenas de lucha. Y, como toda novela romántica, está basada en la cisheteronorma. Si bien mantiene una fuerte presencia de la importancia de las amistades (chico-chico, chico-chica y chica-chica), gran parte de la obra está centrada en la importancia de las relaciones amoroso-sexuales y las tensiones resultantes (sí, estoy diciendo que hay triángulos y otras cosas). Otro problema que tiene esta obra, especialmente el tercer libro, es el orientalismo. Si bien no hay racismo, sí que hay una exotización muy fuerte de una cultura "inventada" del desierto en la que las mujeres llevan velo y que, claramente, es orientalismo.

Literariamente, Alanna es un cuarteto compuesto por libros juveniles cortos y de rápida lectura. Con un ritmo ágil y unas dinámicas de saltos temporales centradas en contar siempre lo importante y dejarse de parafernalias, estos libros siguen siendo muy recomendables para un público juvenil. Comparando con la otra obra juvenil que he leído por ahora para el Insolente Bingo Violeta, creo que Alanna sí es una obra que sigue siendo relevante y recomendable para educar a un público juvenil en el feminismo, aunque sería necesario completar esa educación también con obras anti-racistas y pro-LGTB+, además de otras obras feministas con perspectivas diferentes.

En resumen, si bien la edad no me ha permitido disfrutar de esta obra como si fuera aún una adolescente, es una obra que recomiendo muchísimo a la hora de educar a jóvenes en el feminismo. ¿Y vosotras, alguien ha leído la obra? ¿Pensáis hacerlo?

sábado, 4 de julio de 2020

Hilda y Gerda (Relato para el #OrigiReto2020)

Hilda y Gerda


Érase una vez dos hermanas gemelas llamadas Hilda y Gerda. Siempre habían vivido en la ciudad, pero cuando llegaron los primeros rumores de la enfermedad, sus padres las enviaron al campo. Gerda tenía asma y se decía que eso podía empeorar la enfermedad. Cuando las noticias llegaron, resultó que los niños eran inmunes a la enfermedad, pero ya era demasiado tarde para que las hermanas volvieran con sus padres. Para nosotros, eso fue una suerte, porque es en el campo donde empieza esta historia.

Hilda y Gerda nunca antes habían vivido en el campo y la casa de Tía Frigg les había parecido grande y vacía. Tía Frigg era una profesora que vivía sola, y pronto las hermanas se acostumbraron a su nueva casa. Al principio no habían sabido cómo tratar a Tía Frigg, a la que no habían visto nunca antes y que parecía no saber nada de ellas.

—¿Cómo os llamabais? —había preguntado el primer día—. No me acuerdo mucho de vosotras, aunque fui a visitar a vuestra madre al hospital cuando nacisteis.

A Hilda aún se le aceleraba el corazón al recordar ese día, pero desde entonces, Tía Frigg había sido buena con ellas. Se pasaba el día en su despacho, pero siempre se aseguraba de que las dos hermanas estuvieran bien cuidadas y les daba clases que les hacían doler la cabeza pero que sus padres insistían en que eran ideales. Tía Frigg se iba también una mañana entera cada semana, a comprar al pueblo más cercano. Precisamente es en una de estas mañanas que nos encontramos al inicio de esta aventura.

Tía Frigg se había ido a comprar y Hilda y Gerda estaban terminando de desayunar. La mañana de la compra era emocionante, porque era la única mañana que podían hacer ruido sin estorbar el trabajo de su tía. Solían jugar a superhéroes o a las brujas, corriendo y gritando por toda la casa, pero esta vez no se estaban decidiendo. Estaban un poco cansadas de estar en la casa, pero no podían salir solas.

—¡Ya sé! Jugaremos a los investigadores —sugirió Hilda—. Un detective y una policía tienen que resolver el misterioso caso de… No sé, de algo.
—No sé… Yo… No quiero ser…
—¿Quieres ser la mujer policía? Yo puedo ser el señor investigador, me puedo pintar un bigote si quieres.
—Oh, bueno, ¡vale! Podemos resolver el misterioso caso de… ¡los deberes desaparecidos!

Y, con estas palabras, ambas hermanas estaban corriendo por la casa, buscando detrás de muebles, gritando y riendo. No habría sido de extrañar que rompieran algún jarrón o alguna figura, pero Tía Frigg no era de las que tenía decoraciones caras en casa, así que, por suerte, nada terminó roto. Lo que sí sucedió fue que las hermanas encontraron, dentro de un armario vacío y lleno de telarañas, un libro viejo y polvoriento. Parecía mucho más antiguo que la casa, con su cubierta de cuero y sus páginas gruesas. Hilda tocó el engarzado metálico que mantenía las tapas cerradas y el libro se abrió, dejando una cubierta en las manos de cada hermana. Fascinadas, observaban los detalles de la página ilustrada en la que se había abierto el libro, cuando dejaron de sentir el suelo bajo sus pies y empezaron a caer.

El suelo del bosque era suave y Hilda no recordaba el momento en que había dejado de caer. Estaba en un bosque, eso estaba claro, pero no se parecía a los bosques que se veían en las montañas desde casa de Tía Frigg. Los árboles no eran los mismos. ¿Y dónde estaba Gerda?

—¡Hilda! ¡Hilda! ¿Estáis ahí?
—¡Gerda! ¡Estoy aquí!
—¡Hilda!
—¡Ya te veo! ¡Hermana!
—Oh, Hilda, ¿qué nos habrá pasado? Quiero volver a casa…

Así estaban hablando las hermanas, lamentándose de su destino y gritando, cuando una mujer mayor, encorvada por los años y la bolsa que le colgaba a la espalda, llegó hasta ellas. Sin verla, ambas hermanas estaban abrazándose y animándose. La anciana se apoyó en un árbol, mirándolas, hasta que se sintió con suficiente fuerza como para hablarles a las jóvenes.

—¿Os habéis perdido, muchachas? No es buena idea ir gritando por el bosque.

Ambas hermanas saltaron, sorprendidas. Hilda, en posición de defensa, se interpuso entre la anciana y su hermana, que observaba a la mujer con curiosidad.

—Tranquilas, que no os haré daño. Sólo estoy interesada en encontrar algunas hierbas. Si queréis, podéis ayudar a una pobre anciana y, a cambio compartiré con vosotras mi cena y mi cabaña, esta noche. ¿Qué decís?

Con pocas otras opciones, las hermanas accedieron. Mientras Hilda sujetaba la pesada bolsa de la anciana, ésta le daba instrucciones a Gerda sobre cómo cortar las plantas. Así, al cabo de poco rato llegaron a la linde del bosque, donde les esperaba una pequeña cabaña. La anciana entró primero y pronto estaban las tres sentadas cerca del fuego, observando el puchero hirviendo.

—Dejadme adivinar. No sois de por aquí. Vuestro mundo es muy diferente, y queréis volver. —La sorpresa de las gemelas fue suficiente para la anciana, pero aún y así les dejó hablar.
—¿Cómo lo sabe? —susurró Gerda.
—Antes sucedía más, pero cada vez es más raro. Pero lo puedo ver en vuestras extrañas ropas. ¿Supongo que querréis volver a casa?
—¡Muchísimo! —respondió rápidamente Hilda, que estaba muy cansada de llevar la bolsa todo el día.
—¿Y tú, aprendiza?
—Yo… ¿Aprendiza?
—Estoy dispuesta a enseñarte todo lo que sé. He visto hoy que tienes madera, tu forma de seguir mis consejos… Tienes madera de bruja, hija.
—Yo… No creo que pueda… No soy…
—Lo veo en tus ojos, aprendiza. Tienes todo lo que hay que tener, incluyendo ser una chica.
—Señora, apreciamos mucho lo que ha hecho por nosotras, y especialmente que trate bien a mi hermana. Pero tiene nombre, se llama Gerda. Y no es su aprendiza.
—Hilda tiene razón. No puedo abandonarla. ¡Hemos estado siempre juntas!
—En ese caso, ayudadme con mi última tarea del día y mañana os llevaré a ver a alguien que os podrá ayudar. ¡Pero tengo que tener la poción, o no nos dejarán pasar!

Cuando esa noche se fueron a dormir, delante del fuego, a ninguna de las dos hermanas le pareció duro el suelo: estaban demasiado cansadas. Pasaron el día siguiente andando, aunque la bruja se negaba a decirles dónde iban. No se encontraron a nadie más en todo el día y no fue hasta bien entrada la tarde que la anciana les dijo que estaban llegando. En silencio, como llevaban todo el día, siguieron a la bruja hasta una cascada. Hilda miraba a su hermana, que estaba observando maravillada el entorno, y se preocupó por su decisión, no por primera vez en ese día. Estas brujas no le inspiraban nada de confianza, pero a la vez, la anciana había tratado tan bien a su hermana. Eso no era normal. De hecho, la única otra persona que había tratado tan bien a Greda era, precisamente, Tía Frigg. ¡Oh, Tía Frigg estaría tan preocupada! ¡Habían desaparecido casi dos días enteros!

—Hilda, no te preocupes. Verás que pronto volveremos —susurró Gerda, sobresaltándola—. Mira, la anciana está hablando con esa otra bruja. No puedo oírlas, pero seguro que pronto vamos a volver a casa. Y yo voy a volver contigo. —Y, con esas últimas palabras, Gerda le estrujó la mano a su hermana, haciéndole sonreír.

Era verdad, ahora que Hilda se fijaba, que la anciana estaba hablando con alguien. Parecía una mujer menos mayor que la bruja, aunque había algo acerca de ella que le ponía los pelos de punta. Gerda estaba convencida que esta era otra bruja, una más poderosa. Desde donde estaban, no podían oír nada, pero sí que vieron a la anciana sacar todas las botellitas de cristal que había guardado cuidadosamente en su bolsa esa mañana, incluyendo las que contenían la poción de la noche anterior. Una vez las hubo puesto delante de su interlocutora, las botellitas brillaron y desaparecieron. Las hermanas se miraron, sorprendidas, y fue entonces cuando la anciana las llamó.

—Gerda, ¿estás segura de que quieres irte?
—Sí, anciana. Hemos estado ausentes mucho tiempo. No quiero separarme de mi hermana, y nuestra familia estará preocupada, especialmente Tía Frigg.
—En caso de ser ese tu deseo… Escúchame bien. Las aguas de la cascada se abrirán y tenéis que atravesarlas rápidamente. El portal no durará mucho. Cogeos de la mano, como vinisteis, y esta vez no os soltéis en el camino. Con suerte, todo estará bien. Y ahora, ¡partid! Se acerca la hora.

Nerviosas, Hilda y Gerda se colocaron delante de la cascada, con el agua hasta los tobillos. Lanzando una última mirada a la anciana, que las estaba despidiendo, y a la otra bruja, que estaba moviendo las manos bajo el rojo atardecer, se prepararon para volver. Apretando la mano de su hermana, Hilda observó cómo se abrían las aguas de la cascada. Juntas, de la mano, las gemelas cruzaron el arco y, notando las salpicaduras del agua en la cara, empezaron a caer otra vez.

Gerda estaba levantándose del suelo, aún aferrada a Hilda, cuando se dio cuenta de que el libro no estaba. Estaban en la habitación vacía, con el mueble abierto, pero el libro no estaba. Soltando despacio la mano de su hermana, que también se había levantado, estaba preguntándose si comentarlo o no cuando oyeron la puerta de la entrada abrirse.

—¡Hilda! ¡Gerda! ¡Ya estoy en casa! ¿Podéis venir a ayudarme a entrar la compra? He traído muchas cosas que pesan: harina, pan, pasta, arroz, las maletas de vuestros padres…

Con una sonrisa y volviendo a cogerse de la mano, Hilda y Gerda bajaron corriendo a ver a su querida Tía Frigg y a sus padres, que por fin podían venir a verlas. Salieron felices, y nunca volvieron a preocuparse por el armario ni por el libro, aunque ambos seguían exactamente como ellas los habían encontrado horas atrás.



FIN

  • Este relato forma parte del Reto de Escritura #Origireto2020, organizado por Stiby, de Sólo un capítulo más, y Katty, de La Pluma Azul de KATTY.
  • Este relato, de 1644 palabras, corresponde al objetivo principal 9. Cuenta un relato en el que la magia tenga un papel importante.
  • También cuenta con la referencia a un Cuento o Leyenda (objetivo secundario 1): A. Hansel y Gretel.
  • También sale una Criatura del Camino (objetivo secundario 2): II. Brujas/hechiceros.
  • Para esta historia se incluyen los objetos 17, una poción, y 23, magia.
  • Objetivos anuales:
    • Este relato tiene a una protagonista femenina, dando 5/3 para Rosa Insolente.
    • También pasa el test de Bechdel, siendo 4/2 para Sororidad.
    • Tiene representación LGB[T]+ o de minorías, siendo 4/3 para Tríada.
    • Es un relato de fantasía, cumpliendo 4/2 para Doble Dragón (3/1 relato de fantasía y 1/1 de cifi).
    • Dentro de la fantasía, se ubicaría en la fantasía doméstica, cumpliendo 3/6 para mi objetivo personal: Escribir 6 relatos de diferentes subgéneros dentro de la fantasía.
  • Podéis encontrar el resto de mis entradas para el #Origireto2020 aquí.

sábado, 13 de junio de 2020

Reseña: La Otra Fantasía Medieval, VVAA



Ficha técnica:


Título: La Otra Fantasía Medieval
Antóloga: Laura Morán Iglesias
Publicado en: Lektu
Año de publicación: 2019
Páginas: Páginas
Género: Fantasía, fantasía medieval
Sinopsis: Brujería, dragones y princesas es lo que podría definir la fantasía medieval. Pero, si existen los elfos y los magos, si somos capaces de inventar reinos desconocidos y de invocar demonios, ¿por qué no somos capaces de imaginar una fantasía medieval libre de machismo?
Desde las ambientaciones más clásicas al medievo hawaiiano, los distintos relatos nos presentarán bibliotecas mágicas, reinos olvidados, compañías de mercenarias y grupos de aventureras que no dejarán indiferente a nadie.
Esta es la prueba de que se puede hacer una fantasía medieval diferente y, al mismo tiempo, manteniendo su esencia.


Reseña:


La Otra Fantasía Medieval es una antología disponible gratuitamente en Lektu. Tal como se indica en el prólogo, por la antóloga, Laura Morán Iglesias, surgió de un artículo de Todas Gamers, criticando la posición de las mujeres en el videojuego de The Witcher 3. Viendo la reacción de la gente a la hora de asumir que toda la fantasía medieval debería ser machista, surgió en 2016 esta idea, que proponía una antología de relatos con dos únicas condiciones: ser fantasía medieval, y no contener nada de machismo. En el propio post original se mencionan casos de machismo que erradicar como la sexualización de las mujeres, los pasados traumáticos, la vejación y el menosprecio, todo elementos a combatir en la obra resultante. La antología fracasó estrepitosamente en ese objetivo.

La mayoría de los relatos (22 de 29) contienen machismo, a diferentes niveles. Pero primero, los números: Valoré todos estos relatos de forma individual, de 0 a 5, y la media aritmética fue de 1'1. Se incluyen en esta antología 2 relatos de autores masculinos con protagonistas también masculinos, 6 relatos de autoras con protagonistas masculinos y un relato de une autore con un protagonista masculino. En cuanto a las protagonistas femeninas, se dividen así: 6 escritas por autores masculinos, y 14 por autoras. Recuento total: 9 protagonistas masculinos y 20 protagonistas femeninas; 8 autores masculinos, 1 autore no-binarie y 20 autoras. Y, sin embargo, la calidad no acompaña.

Estos 22 relatos anteriormente mencionados están llenos de ataques contra las mujeres, desde macromachismo, heteropatriarcado y maltrato a las mujeres, llegando a la muerte de la mayoría de éstas en la mayoría de relatos, a la sexualización, la repetición de los roles de género tradicionales, la asociación de mujeres sólo como madres, los insultos basados en el género (cosas como puta, por ejemplo, entrarían aquí), la masculinización de todas las mujeres guerreras u otras microagresiones y elementos machistas. Además, está el delicado tema, mencionado en la propia convocatoria, de que "No buscamos relatos que denuncien el machismo, sino que sean capaces de llevarnos a un mundo en el que no sea un problema." Por lo tanto, está claro que ni la antóloga (cuyo relato contiene machismo) ni el jurado cumplieron con el objetivo que designaron en su propuesta inicial, es decir: "me reservo el derecho a dejar cualquier relato fuera que no cumpla la única condición: que no exista el machismo." Obviamente, esa condición no se cumple a lo largo de la antología.

No es el único problema con el que esta antología cuenta. Algunos de estos relatos anteriormente mencionados también incluyen otros tipos de contenidos que me parecen insultantes en una obra que supuestamente debería estar rompiendo con el status quo: racismo, xenofobia, homofobia, capacitismo, clasismo y una cierta complaciencia con el sistema actual, cosa que, si habéis estado siguiendo este blog, sabréis que considero horrible. Más allá de la falta del contenido social prometido, la mayoría de estos relatos carecen también de calidad literaria e innovación, algunos de ellos siendo bastante obvios en sus elecciones de "tomar prestados" elementos de obras referenciales del género como son El Silmarillion, de Tolkien, o La Princesa Prometida, de Goldman.

Por supuesto, no todo ha sido horrible. Después de todo, he dicho que la media aritmética (sobre 5, con la nota mínima siendo un 0) me sale de 1.1, así que... Hay 7 relatos que salvaría (y otras reseñantes salvarían más). No sólo los salvaría: los publicaría. Se trata de 7 relatos que, para empezar, cumplen la premisa y que, además, están bastante bien escritos. Mis favoritos son "Té de frutas para la medianoche," de Celia Añó, y "El secreto de la Reina Polilla," de Enerio Dima. También se merecen una mención de honor "Alma," de G.G. Lapresa; "Por una amiga," de Rocío Vega, y "La calle de la serpiente," de Vimes. También salvaría los relatos de María José de Juan y Raquel Laforet, aunque tengo mis reservas. En resumen, me parece una antología mal organizada, que desluce mucho los relatos buenos que sí cumplen con una premisa que merecía un resultado general mucho mejor.

No me siento feliz escribiendo reseñas negativas, mas viendo la puntuación que tenía el libro en GoodReads (más de 4 estrellas antes de la LC organizada dentro del #InsolenteBingoVioleta), era necesario advertir a futures lectores sobre los contenidos reales de esta obra. Si, por casualidad, algune autore llega a este blog y quiere una charla personalizada, por supuesto, estoy disponible por privado.

Y, a todes les lectores que habéis llegado hasta aquí, os agradecería un pequeño comentario con vuestras propias impresiones sobre la obra. ¡Muchas gracias!

miércoles, 29 de abril de 2020

Bendición maldita (Relato para el #OrigiReto2020)

Bendición maldita

No es cada día que se puede ver un triacóntero en el Mar Mediterráneo. Obviamente, en la época del esplendor de Atenas, sí. No por algo era una de sus embarcaciones más conocidas, especialmente por el uso de remeros-guerreros y su sangrienta historia. Pero eso es para otro día. Hoy en día, no es normal ver un triacóntero. Especialmente uno en el que no se ven remeros. Para eso, necesitas varias bendiciones. Y por suerte, yo he sido múltiplemente bendecida. Tanto en sentido literal como figurado. Aunque no me molestaría llevar algo más abrigado que una túnica de sacerdotisa, especialmente en este clima horrible. ¿Cómo lo hacían los antiguos?

—Oye, Ari, deja de mirar las musarañas. Estamos acercándonos al sitio, tienes que prestar atención y localizar la isla.

La voz, tan indignante como puede ser, proviene de mi compañera de viaje. Xenia. Mi bendición figurada y probablemente mi maldición literal. Aún no estoy segura de la última. Gracias a ella estamos navegando, pero esta misión es mía y es mi deber llevarla a cabo.

—Perdón, perdón. Igualmente, no veo nada —susurro, más para mí misma que para ella, acercándome a su posición de capitana—. Honestamente, tú tienes tantas capacidades para ver la isla como yo.
—Una isla desaparecida durante mucho tiempo que sólo puede verse con la bendición de Atenea, claro. Y yo tengo esa bendición.
—Quiero decir, la tienes.
—No.

Me mira un poco de soslayo, la mayor parte de su atención aún centrada en el mar, en el barco y en todo lo que necesita hacer para que estemos surcando las olas, pero aún y así sus ojos son como imanes. Creo ver, durante un momento, un arcoíris atravesarlos, pero supongo que será un reflejo de mi gargantilla, el único enser personal que he logrado conservar con mi atuendo de sacerdotisa. “Te mantendrá anclada al presente, y a ti misma”. Eso dijo.

—A ver, que no lo sepas es una cosa, pero tenerla la tienes. —Termino diciendo. ¿Anclada en el mar o anclada frente a la maldición?
—Parece que sabes más de mi vida que yo, Ari.
—Todo el mundo sabe que Atenea confiere bendiciones por adquirir conocimiento y especialmente por rescatar los mitos reales entre toda la propaganda que nos ha llegado.
—Yo no soy una investigadora.
—Pero discutiste con tu patrón cuando intentó contar una historia falsa. Le llamaste la atención por ser un poco…
—Problemático. Poseidón es problemático, lo sé. Pero tenía que decírselo. Que sabía la verdad. Que Atenea sólo salvó a una pobre muchacha a la que él había… —Un zozobreo nos interrumpe.

Una ola choca contra el lado del barco, haciéndome gritar un poco. Cuando Xenia recobra la compostura, me lanza una mirada de advertencia.

—No quiero seguir hablando del tema.
—La cuestión es que ahí lograste su bendición. Aunque tenías su atención de antes, de cuando lograste la de Poseidón. Incluso es posible que seas la única persona viva que tiene ambas. Y además ambas por el mismo método. Te has hecho bastante famosa, con esta situación, la verdad.
—¿Soy famosa por ser trans?
—Bueno, sí y no. Tu forma de recordar el verdadero mito de Caeneus, reconociendo la historia más LGTB+ del dios y consiguiendo la misma bendición para ti, incluyendo la piel impenetrable, es algo que la gente no iba a callarse fácilmente.

Xenia se queda callada, mirando el horizonte y controlando el barco. Ahí vuelve. Mi maldición. Que alguien me explique por qué a mí. No, cualquier excusa no me vale. Sé por qué soy yo la que está aquí. Lo que no entiendo es por qué esta maldición. Ya podría tocarme una más habitual, ¿no? Perderme en el mar 10 años, que mi esposa (inexistente) matara a mis hijos (inexistentes), convertirme en una constelación (como mi tocaya) una vez acabado mi periplo… Pero no. Es a mí a la que le toca lidiar con la maldición de… Espera. ¿Eso es un mochuelo?

—¿Lo ves? —pregunto, sin girarme, para no perder de vista al ave rapaz y nocturna que nos está guiando a plena luz del día. Tenue luz de un día nublado, pero eso.
—Parece que nos están indicando el camino, finalmente.
—¡Perfecto!
—Pero aquí no hay ninguna isla rodeada de acantilados en la que puedan morir tripulaciones enteras. Tendrás que disculparme, pero tengo que preguntar. Estás segura de que no es una misión maldita, ¿verdad? ¿La típica misión imposible para que nunca puedas volver?
—¡Claro que no!
—Es que es un poco raro.
—¿Raro?

Me giro de la impresión. Sus ojos están clavados en el mar a mi (ahora) espalda, pero ese ceño fruncido indica que no, no me está tomando el pelo.

—Bueno, Ari, eres una sacerdotisa de Perséfone.
—Sí…
—Y estás viniendo a la isla a realizar retos funerarios.
—Exactamente.
—Eso es lo que no entiendo, la verdad, no hay más.

Sabía que esto podría pasar, pero ¿tan cerca del final? ¿Cómo explicar la de mentiras que se han hilvanado alrededor de mi diosa, mintiendo acerca del origen de su nombre, de sus poderes y funciones en el panteón, de la relación con su madre y con las pobres almas abandonadas en una isla perdida? Vuelvo a observar al mochuelo, intentando aclararme. Tristemente, dejaré la mayor parte de la historia fuera.

—Xenia, presta atención, que aquí viene una versión muy resumida: Perséfone es La Destructora, La que trae el Caos. La que, eligiendo por su propio pie y voluntad bajar al Inframundo, decidió quedarse ahí. —Resumir la historia es difícil, pero lo importante es romper las ideas preconcebidas. Ya habrá tiempo para dar los detalles de la verdadera personalidad de la diosa en otro momento—. Cuando su madre fue incapaz de encontrarla, su padre se negó a hacer nada. Y así es como Deméter, la que trae la muerte, abandonó a los humanos y obligó a Zeus a intervenir. Le cambió el nombre a su propia hija, que hasta entonces sólo se había conocido como La Doncella, Koiné, y la obligó a abandonar el Inframundo, aunque temporalmente. Ahora es la diosa de la primavera, como se le obligó, pero también es la Reina del Inframundo, la Innombrable. Y ahora estamos en otoño.
—Entonces… En primavera y verano eres la sacerdotisa de las flores y en otoño e invierno eres la sacerdotisa de los ritos funerarios.
—Es un poco más largo, pero sí.
—Y tus tareas son encontrar cuerpos que nunca recibieron sepultura. Aunque poco tengan que ver con nada.
—¿Perdón? —Debo estar algo distraída observando al mochuelo, porque no entiendo esa frase.
—Ulises no tiene nada que ver con Perséfone.
—¿Ulises? —La risa que se me escapa pega poco, pero es que la situación me supera—. Él fue la causa de su muerte, claro. Pero no estamos aquí por él. Estamos aquí por las sirenas. Dos fieles sirvientas de Deméter, convertidas en mitad ave y maldecidas a morir si alguna vez alguien sobrevivía a su imparable canto, por haber sido incapaces de encontrar a la hija de su señora. Todo a mano de la diosa de la agricultura, la cosecha y la hoz. La madre de la diosa del inframundo. Todo porque al padre de ésta… —Mi frase queda interrumpida por un fuerte trueno, que retumba a nuestro alrededor y entre las olas.

De un momento a otro se desata una tormenta ante nosotras. Truenos, relámpagos, nubarrones negros y vientos cortantes pasan a ocupar todo nuestro entorno. La mirada de Xenia es clara: he hablado de más. Ocupa la mayor parte de su esfuerzo en mantenernos a flote y siguiendo al mochuelo, que sigue guiándonos, en un mar que se obstina en estar tranquilo pese a las condiciones climáticas. Quizá este sea un buen momento para revalorar mi vida y decidir que Zeus se puede ir mucho a la mierda por no dejar que digamos la verdad y que para esto no valía la pena hablar en medios acertijos ni medias tintas.

Parecemos seguir avanzando, pero estoy empapada. El viento y la lluvia me azotan, impidiéndome hacer nada útil, aunque no sé cuánta cosa útil podría hacer. Creo que es posible que esté tiritando, aunque quizá sólo lo parece por culpa de la fuerza del viento. Quién sabe.

Veo a Xenia hablando, pero no entiendo qué dice. De hecho, ni la oigo. Poco a poco voy acercándome, sin fijarme en lo guapa que está incluso tan cansada, mojada y zarandeada. Por qué tenía yo que tener la maldición de Afrodita, me pregunto, mientras me acerco a ella. Señala alrededor y veo como se nos está rompiendo el barco. Aquí termina la misión, supongo. Quizá ella no fue mi maldición. Me coloca delante suyo, cubriéndome con su cuerpo. Justo delante, pegada a ella. Pero así no es como quería yo acabar mis días. Quería poder vivir más, abrazarnos en otras circunstancias…

El sol brilla en mis párpados, obligándome a girarme un poco. Salvo porque no puedo moverme. Abro despacio los ojos, intentando acostumbrarme a la claridad, y observo que estoy siendo apresada por una Xenia dormida. Su respiración mueve el pelo de mi coronilla suavemente y me permito pensar por un momento que por fin se han cumplido mis sueños. Aunque en mis sueños no hay tanto sol. Y no llevo ropa empapada. Y no estoy llena de pequeñas heridas. Y… Mierda. Hemos naufragado.

Intento moverme y entonces Xenia empieza a abrir los ojos, despacio y atontada. Lo de la piel inquebrantable será verdad, porque ella no tiene ningún moratón ni herida. Aprovecho para levantarme y observar el espacio a nuestro alrededor: la arena cubre nuestra pequeña playa, pero soy incapaz de ver más allá.

—Al final, parece que sí que hemos terminado donde no debíamos —comenta.

Antes de que pueda responderle, lo hace el mochuelo. Su ulular sorprende en este sol tan horripilante y me devuelve la esperanza. Volando en círculos, nos indica que hay que subir por las pocas rocas a nuestro alrededor. Y justo detrás, un valle rodeado por lo que quizá, hace más de dos milenios, fueran o parecieran acantilados. Lleno de verde y de flores incluso en esta época del año, la bendición de Perséfone, los huesos dejan pocas dudas. Tengo un ritual que realizar.



FIN

  • Este relato forma parte del Reto de Escritura #Origireto2020, organizado por Stiby, de Sólo un capítulo más, y Katty, de La Pluma Azul de KATTY.
  • Este relato, de 1696 palabras, corresponde al objetivo principal 3. Escribe una historia centrada en la religión.
  • También cuenta con la aparición de la Criatura del Camino (objetivo secundario 2): XI. Sirenas.
  • Para esta historia se incluyen los objetos 3, un arcoiris, y 10, arena.
  • Objetivos anuales:
    • Este relato tiene a dos protagonistas femeninas, dando 3/3 para Rosa Insolente.
    • También pasa el test de Bechdel, siendo 3/2 para Sororidad.
    • Tiene representación LGB[T]+ o de minorías, siendo 2/3 para Tríada.
    • Hay un poco de crítica social así que podría contar para Inconformista, pero me guardo esta para el futuro porque no considero que lo cumpla mucho.
    • Es un relato de fantasía, cumpliendo 3/2 para Doble Dragón (2/1 relato de fantasía y 1/1 de cifi).
    • Dentro de la fantasía, se ubicaría en la fantasía mítica, cumpliendo 2/6 para mi objetivo personal: Escribir 6 relatos de diferentes subgéneros dentro de la fantasía.
  • Podéis encontrar el resto de mis entradas para el #Origireto2020 aquí.